Archivos para agosto, 2010

El doctor Rafael Alburquerque, en su calidad de coordinador del Gabinete de Políticas Sociales, participó en un encuentro con los Núcleos de Familias Solidarias del Programa Solidaridad de las provincias Barahona, Pedernales y Bahoruco.

En dichas actividades, Rafael Alburquerque exhortó a los jefes y jefas de las familias beneficiarias a promover el desarrollo humano entre los beneficiarios, mediante la instrucción que reciben en los talleres organizados por el Programa en materia de educación y salud.

Informó, además, que mil 358 millones de pesos serán invertidos en el mejoramiento de infraestructura física, inclusión de personal médico, enfermeras y promotores de salud que ofrecerán sus servicios en las Unidades de Atención Primaria de todo el territorio nacional, lo cual redundará en el desarrollo humano de todas familias beneficiarias del Programa Solidaridad, de transferencias condicionadas.

Actualmente los Núcleos suman 12,500 en todo el país, cada núcleo está integrado por 45 personas jefas y jefes de familias que participan en Solidaridad.

Poncio Pou Saleta falleció el pasado sábado y fue enterrado al día siguiente. Fue uno de los pocos que sobrevivieron a la persecución, el acoso y el terror implantados por la tiranía de Trujillo contra los expedicionarios que llegaron al país el 14 de junio de 1959 para luchar contra el régimen despótico que sojuzgaba al pueblo dominicano.

El 14 de junio de 1959 llegó por Constanza el primer contingente de los patriotas, encabezados por Enrique Jimenes Moya. Días más tarde arribaron por Estero Hondo y Maimón, en Puerto Plata, el resto de los luchadores por la libertad: dominicanos, cubanos (como Delio Gómez Ochoa, aun vivo, y Pablito Mirabal), venezolanos, norteamericanos y de otras nacionalidades.

Desde el punto de vista militar, la expedición fracasó; pero desde la óptica política fue todo un éxito. A partir de ese momento prendió “la llama augusta de la libertad”, pues comenzó a expandirse la resistencia interna. En enero de 1960, cientos de jóvenes y algunos de mayor edad eran apresados y llevados a la ergástula de “La 40”, por haberse organizado en un movimiento de combate contra el Tirano, que tomó el nombre de la fecha de llegada de la expedición, 14 de Junio. Todo el año de 1960 transcurrió en crispación y rebeldía. El 25 de noviembre fueron asesinadas las hermanas Mirabal y el Tirano sería ajusticiado el 30 de mayo de 1961, esto es, unos pocos días antes de haberse cumplido los dos años del retorno a la Patria de los héroes y mártires de junio.

Poncio Pou Saleta fue toda su vida un luchador. Salió al exilio y sacrificó mujer e hijos para enrolarse a la expedición, consciente de que su vida corría peligro. Paradigma del patriota, del ciudadano ejemplar, del hombre que no claudica en sus ideales.

A Poncio Pou Saleta lo enterramos este domingo, pero hombres como él no mueren, porque su nombre perdurará para siempre en la memoria colectiva de nuestro pueblo.

Loor al patriota que con su sacrificio hizo posible que hoy los dominicanos gocemos de la libertad y de un régimen de derecho.

Pintura del interior del Monumento a los Héroes del 14 de Junio, erigido este año en la Avenida Poncio Pou Saleta, mejor conocida como Metropolitana, en los Jardines de Santiago.

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, aseguró que la salud no es una mercancía, por lo que nunca debe estar sujeta a la ley de oferta y demanda del mercado, y que el Estado está en la obligación de garantizar estos servicios a la población.

Alburquerque hizo la afirmación en la conferencia magistral que dictó con motivo de la celebración del octavo aniversario del Seguro Nacional de Salud (SENASA). En su alocución resaltó la importancia de brindar a la población acceso a los servicios de salud, especialmente a los ciudadanos de escasos recursos, sentenciando:

En lo adelante, la salud se visualiza como un derecho, conforme al mandato legal. Un derecho del ciudadano, que dotado de un carné de identidad, con sus nombres y apellidos, y su número de cédula de identidad, siente y toma conciencia de que a partir de ese momento goza de la potestad de exigir que se le atienda, que se le ofrezcan buenos servicios, así también, de reclamar y, por qué no, de demandar si no recibe lo que espera del Estado.

El vicepresidente dijo que al 16 de agosto de 2004 apenas 45 mil 607 personas en la región suroeste estaban afiliadas al Seguro Familiar de Salud del régimen subsidiado, y que en solo cuatro meses, es decir, en diciembre de ese mismo año, la cantidad de afiliados se había incrementado en un 43 por ciento, y ya más de 66 mil personas recibían los servicios de salud.

Resaltó que en menos de seis años se han incorporado un millón 574 mil 419 personas, lo que totaliza un incremento, al 5 de agosto de 2010, de un millón 639 mil 436 pobres e indigentes, con lo cual se aseguran los servicios de salud al 50.6 por ciento de la población de escasos recursos de la República Dominicana.

El doctor Alburquerque señaló que la meta es que para agosto de 2012 el cien por ciento de la población pobre e indigente esté cubierta por el régimen subsidiado, y que para lograr ese objetivo se cuenta con la decisión inquebrantable del primer mandatario de la Nación y con la labor ingente de los funcionarios de Senasa.

Concomitantemente, en un esfuerzo de orientación y capacitación de los beneficiarios del régimen subsidiado, casi siempre limitados en sus conocimientos por su condición de pobreza, el Programa Solidaridad ha incluido como requisito para el auxilio que otorga a los hogares bajo su protección social, el cumplimiento de un componente de salud integral que se extiende a lo largo del ciclo de vida, y que será ofrecido por las Unidades de Atención Primaria a embarazadas y recién nacidos, niñas, niños y adolescentes, los cuales ya han sido adscritos, en razón de su domicilio, a estos centros que darán seguimiento a este plan de prevención“, concluyó el doctor Alburquerque.

Próximamente, estaremos publicando esta conferencia en el Canal de YouTube del Vicepresidente.

A continuación presentamos la segunda parte de la entrevista realizada al Vicepresidente por César Medina, productor del matutino Hoy Mismo, el pasado 29 de julio.

En esta parte, las preguntas al doctor Alburquerque se refirieron al tema de la indexación de los combustibles, la postura del empresariado nacional sobre este particular, así como al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que lo originó.

En breve estaremos publicando, tanto en el blog como en el Canal de YouTube del Vicepresidente la tercera parte de esta entrevista con el temas de los indicadores económicos más recientes y los programas sociales del Gobierno.

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Primera y segunda partes de la entrevista en Hoy Mismo

La Restauración de la República

Publicado: 13 agosto, 2010 de Rafael Alburquerque en Cultura, Escrito a mano, Lecturas
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Este lunes celebraremos el 147 aniversario de La Restauración de la República. Resulta necesario aclarar que el 16 de agosto de 1863 sólo fue el inicio de la guerra que vendría a terminar en 1865, con la salida de las tropas españolas del territorio nacional.

Juan Bosch nos narra que La Restauración fue al mismo tiempo una guerra de liberación nacional y una guerra social,


“en las cuales participaban a la vez hombres animados de poderosos sentimientos patrióticos y hombres de acción que van a los campos de batalla en busca de ascenso social, y en ocasiones, como pasó en la de la Restauración, hombres en quienes se daban los dos estímulos, el patriótico y la necesidad de ascender socialmente [ ... ] un acontecimiento histórico extraordinario que no fue igualado en países de la América nuestra más ricos, más cultos, más poblados que la República Dominicana”.

La guerra, que comenzó en la frontera con la toma de Capotillo, se extendió rápidamente por todo el Cibao. Para el 22 de agosto, las fuerzas restauradoras ocuparon Guayubín, Dajabón, Montecristi y Sabaneta (municipio cabecera de lo que en la actualidad es la provincia Santiago Rodríguez). El ayuntamiento y el cuartel de Puerto Plata cayeron en manos de los patriotas el 28 de ese mes y asimismo sucedió con las ciudades de La Vega, San Francisco de Macorís y Cotuí. El 30 de agosto, Moca pasó al control de los insurrectos y el 6 de septiembre, por órdenes de Gaspar Polanco, los restauradores incendiaron a Santiago. Antes de terminar septiembre, la guerra alcanzaba todo el sur de la República y Gregorio Luperón detenía a las tropas comandadas por Pedro Santana, quien había levantado su campamento en Guanuma, poblado situado al norte de Villa Mella.

No se había cumplido un mes de haberse iniciado las operaciones, exactamente el 14 de septiembre, cuando se dejó formalmente constituido el Gobierno provisional, con sede en Santiago, presidido por José Antonio (Pepillo) Salcedo. A partir de entonces, las fuerzas restauradoras avanzaron -en palabras de Juan Bosch- “como un torrente impetuoso que se llevaba por delante todo lo que se interponía”. La furia de la rebelión fue de tal naturaleza, que el 16 de agosto de 1864, esto es, al cumplirse un año de haberse iniciado las operaciones, el Gobierno español propuso comenzar negociaciones al Gobierno restaurador. El 7 de enero de 1865 se presentó en el Congreso español un proyecto de ley que ordenaba el retiro de las tropas españolas del territorio nacional y meses después de ese mismo año se arrió la bandera de España y se izaba de nuevo en todo el país el pabellón tricolor.

La jornada histórica que recordamos este 16 de agosto, tuvo sus antecedentes en el levantamiento de Moca, que encabezó José Contreras, el 2 de mayo de 1863, así como en la acción heroica de Francisco del Rosario Sánchez, quien junto con varios compañeros entró por Haití, penetró al territorio nacional por Juan Santiago, provincia de Elías Piña, siendo capturado y fusilado el 4 de julio de 1863.

Epopeya de carácter intrínsecamente social que permitió a hombres de orígenes humildes pasar a ser personajes históricos, hoy reconocidos por todos en el país. Ahí están, para testimoniarlo, los nombres admirables de Gaspar Polanco, Gregorio Luperón, Benito Monción, Pedro Antonio Pimentel, y otros más que con su valentía y ardor hicieron posible La Restauración de la República.

Conocer nuestro pasado es importante. Muchas son las obras escritas sobre La Restauración, pero hay dos que son realmente importantes: Historia de La Restauración, de Pedro M. Archambault y La Guerra de la Restauración, de Juan Bosch.

A continuación presentamos dos fragmentos de la entrevista realizada al Vicepresidente por César Medina, productor del matutino Hoy Mismo, el pasado 29 de julio. La entrevista también contó con la participación de los periodistas Cristian Jiménez, Luisin Mejía, Oscar Medina y Danny Alcántara.

En esta primera parte, las preguntas giraron en torno a la postura del doctor Alburquerque sobre la posibilidad de que el presidente Fernández repostule su candidatura para el próximo período presidencial y, en caso de lo contrario, respecto a la disposición del Vicepresidente a asumir tal candidatura.

En breve estaremos publicando las partes restantes de esta entrevista, con los temas de la indexación del impuesto a los combustibles y a los programas sociales del Gobierno, tanto en el blog como en el Canal de YouTube del Vicepresidente.

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Tercera y cuarta partes de la entrevista en Hoy Mismo

Acabo de leer dos libros sobre Nelson Mandela. El primero, de John Carlin, titulado El Factor Humano y, el segundo, de la autoría de Richard Stengel, con el título de El Legado de Mandela.

Estoy seguro que del primero de estos libros has oído hablar, pues su contenido sirvió de argumento a la película Invictus, de Clint Eastwood, que ha sido elogiada por los críticos y que causó una buena impresión cuando se proyectó en las salas de cine del país. Desde luego, como casi siempre acontece, el libro nos explica mucho mejor el mensaje que quiso proyectar la filmación. Ese mensaje puede resumirse en las propias palabras de Mandela:

“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar; de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras raciales”.

Y, precisamente, a partir de este razonamiento de Mandela es que Carlin desarrolla la trama de su obra, en la cual nos cuenta cómo el líder de la nación sudafricana pudo lograr “la pacífica transferencia de poder de la minoría blanca a la mayoría negra en Sudáfrica, el paso del apartheid a la democracia”.

Para conquistar sus objetivos de vencer la segregación racial y unificar su nación, Mandela apostó a respaldar los Springbok, el equipo de rugby integrado por afrikáners y odiado por los negros, para quienes representaba el símbolo del dominio y explotación de los blancos.

Su tarea no fue nada fácil. Tuvo que vencer el recelo de los blancos, quienes no podían entender que su presidente negro los apoyara, luego de tantos años de animadversión contra el equipo, hasta el punto en que se habían llevado a cabo campañas mundiales para impedir que éste pudiera participar en justas internacionales. Pero, también debió luchar contra el resentimiento acumulado de sus compañeros de Partido, quienes consideraban imposible respaldar un equipo que a lo largo de su historia siempre fue identificado en el imaginario de los negros como el paradigma de la supuesta supremacía blanca con la cual se pretendía sojuzgar a la población mayoritaria negra.

Gracias al diálogo y a la persuasión, pero además a su valor personal, Mandela obtuvo su cometido. En 1995 los Springbok ganaban el campeonato mundial de rugby celebrado en Sudáfrica, en un partido presenciado por Mandela, ante una multitud de hombres y mujeres blancos que lo aclamaron, y con su aclamación, lo aceptaban como su Presidente. Al mismo tiempo, los hombres y mujeres que por su raza habían sido sometidos a la segregación, aceptaban el triunfo de los Springbok como suyo, cerrándose así un largo capítulo de división y odio racial que ha permitido a la Sudáfrica de hoy marchar por un camino de paz y reconciliación.

El segundo libro El legado de Mandela es una de enseñanza sobre la vida, el amor y el valor de Nelson Mandela, tal como lo afirma en un subtítulo el autor de la obra, Richard Stengel. Ni siquiera es necesario comentar este libro, basta con reproducir algunos de sus párrafos para darse cuenta de la dimensión universal del hombre y líder que es Nelson Mandela.

La cárcel –dice el autor le enseñó el dominio de sí mismo, disciplina y concentración, cosas que Mandela considera esenciales en un líder. Gracias a este autocontrol, pudo afirmar que el coraje no es la ausencia de miedo, sino aprender a superarlo, y, por tal razón, nuestro personaje afirma que es necesario fingir que se es valiente; que no tener miedo es una estupidez, pues el coraje es no dejar que el miedo te venza. Si finges ser valiente, sostiene Mandela, no sólo te vuelves valiente, eres valiente.

Mandela, nos dice Stengel, sabe que no hay nadie que sea totalmente bueno o totalmente malo, y, en general, considera que casi todo el mundo es bueno mientras no se demuestre lo contrario. El autor del libro nos advierte que para algunos este es un punto débil del líder y, para otros, una ingenuidad. Pero, Mandela considera que si se piensa bien de la gente con la cual interactuamos, se aumenta la probabilidad de que esa persona muestre lo mejor de sí misma. Nadie, afirma el líder sudafricano es intrínsecamente malo.

“La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculca o enseña a los hombres. No es innata”.

Aunque Mandela trata de complacer a sus compañeros y ciudadanos, Stengel aclara que su biografiado sabe decir no, ya que hacerlo luego sería mucho más difícil. “Si hay que decepcionar a alguien, cuanto antes mejor”, es su razonamiento, y cuando tiene que decirlo no lo endulzará ni se lo pasará a otro, tratando de que su respuesta sea clara e irrevocable. En otras palabras, dice el autor de la obra, el líder sudafricano no es de las personas que da falsas esperanzas ni deja abierta la más mínima rendija.

Hay, pues, que leer este libro de Richard Stengel. Efectivamente, una obra para aprender de la actitud de un hombre, que a no dudar, es uno de los grandes prohombres de la humanidad.