MARCELINO MORALES ha fallecido. El viejo Marcelino, como todos lo conocíamos, fue amigo y discípulo fiel del profesor Juan Bosch, miembro fundador del Partido de la Liberación Dominicana y aguerrido dirigente sindical, ámbito en donde libró mil batallas, desde la Federación de Trabajadores de la Construcción, en pro de la libertad sindical y en defensa de los derechos de los trabajadores.
Dirigente intermedio del PLD, siempre estuvo en la primera fila de las batallas dadas por nuestra organización. Hombre íntegro, probo, vertical, sin dobleces, gran compañero y amigo.
Ya en los últimos años, sin visión, afectado por varias enfermedades, sacaba fuerzas para ir cada 1 de enero a saludar al presidente Leonel Fernández y a testimoniar su fidelidad a Juan Bosch y al PLD. Allí siempre me saludó con cariño y tuve la oportunidad de visitarlo en su casa en los meses últimos del pasado año. En su lecho de enfermo, me recibió con el espíritu indomable que siempre lo caracterizó, con voz de trueno me saludó y con el gesto de batallador se mostró prestó a salir a las calles, de ser necesario, para defender a su partido, a su líder y a nuestro gobierno.
Así era Marcelino, paz a sus restos.
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El viejo Marcelino
Publicado: 4 marzo, 2013 de Rafael Alburquerque en Amigos, Escrito a mano, Pensamiento, Sobre el ser humanoEtiquetas: derechos, Juan Bosch, Marcelino Morales, PLD, sindicalistas
La hija del general Aung San
Publicado: 2 julio, 2012 de Comunicaciones VP en Actividades, Amigos, CulturaEtiquetas: Aung San Suu Kyi, Birmania, Ginebra, Historia, ideales, internacional, Libertad, Nelson Mandela, OIT, Suiza
“Es usted uno de los más extraordinarios ejemplos de coraje civil de todos los tiempos.”
Dr. Rafael Alburquerque al agradecer a la Sra. Aung San su visita al Foro Mundial del Trabajo
Por: Humberto Villasmil Prieto
Los aficionados a la Historia, como este escribiente, suelen leer textos sobre ella en procura de intentar entender el presente; saber de dónde venimos o de imaginar el futuro, de la mano de una hoja de ruta más o menos razonable. Pero a veces, la Historia, leída o imaginada, se ve, se mira de cerca y de frente. En ese momento se piensa en aquello que al final será un tópico: yo estuve allí, persuadido de que, al menos una vez, se estaba en el sitio y hora precisa, donde muchos desearían haber estado. La alineación de infinitas eventualidades que pueden ordenarse de un modo, pudiendo hacerlo de tantos otros, es lo que muchos entendemos como el destino. El 30 de Mayo pasado se instalaba en Ginebra la 101ª. Conferencia Internacional del Trabajo, cuyo plenario designó por aclamación al Vicepresidente de la República Dominicana, Dr. Rafael Albuquerque de Castro, como Presidente de ese magno parlamento mundial del trabajo. Fue ello un reconocimiento a un dominicano universal, ligado desde hace mucho tiempo a la OIT, con derecho propio y brillante desempeño.
Este escribiente, casualidad añadida, recibía el inmerecido e inolvidable honor de ser designado como su asistente personal, lo que me permitió estar a su lado y ser testigo de esta historia y de tantas otras que una crónica de esta cita de seguro contaría. La agenda de la Conferencia transcurrió según lo previsto y el Dr. Alburquerque debió recibir a dignatarios e invitados especiales de los cuatro rincones del mundo. Con todo, el destino le tenía reservado un episodio estelar que no por anunciado lo fue menos. El 14 de junio pasado, la 101ª. Conferencia de la OIT recibía a la Sra. Aung San Suu Kyi (Rangún, Birmania, 19 de junio de 1945) líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND) de su país, uno de los símbolos de la lucha por la democracia, la libertad y la resistencia pacífica más icónica que pueda recordar la humanidad: es usted, le decía el Dr. Albuquerque al intervenir para agradecerle su visita a ese foro mundial del trabajo, “uno de los más extraordinarios ejemplos de coraje civil de todos los tiempos”. Hija del general Aung San, el héroe de la independencia de Birmania, fue galardonada con el Premio Sajarov para la Libertad de Pensamiento en 1990, entre otros tantos reconocimientos que incluyen el Premio Internacional Simón Bolívar que en 1992 le fuera concedido (junto al Presidente Julius K. Nyerere de Tanzania).
En diciembre de 1991 recibió el Premio Nóbel de la Paz que no pudo recoger sino 21 años después. Fue su primer viaje al exterior en 24 años, periplo este que previó –en ruta a Oslouna parada en Ginebra para dirigirse a la Conferencia Internacional del Trabajo.
“Hay un tiempo para callar y un tiempo para hablar”, fueron las primeras palabras de La Mandela de Asia al ser liberada, el 13 de noviembre de 2010, tras siete años y medio de arresto domiciliario. La Dama, entró al recinto de la Conferencia que estallaba en un aplauso ensordecedor, tanto como interminable.
Este escribiente, sentado en lugar privilegiado, detrás del Presidente de la Conferencia, la vio llegar.
De paso sobrio, de tan menuda como carismática presencia, con elegancia milenaria y serenísima de quien sabe bien que traspasó hace mucho el umbral de un personaje para ser un símbolo.
Con su lenguaje gestual, de seguro para este escribiente indescifrable en toda su riqueza, no tuve duda de que había comenzado a hablar mucho antes de tomar la palabra. Al haber escuchado al Presidente de la Conferencia dirigirse a ella en español, al momento de presentarla y de ofrecerle la palabra, reconoció que en medio de los latinoamericanos se sentía como en su casa. Me pregunté qué podría explicar esa conexión entre el Caribe y su lejano país, situado entre la India y la China, como si la afectividad, cualquier sea la forma que se escoja para expresarla, necesitara algún título justificativo. Pocas veces me resultó tan inútil la mala costumbre de indagar la causa de lo que es por sobre todo un sentimiento. La hija del general Aung San llegó con su pelo recogido y sujeto con rosas blancas y rojas, tradición milenaria de las mujeres birmanas. En medio de su discurso, un pétalo de una rosa blanca se desprendió. Lo vi caer y sentí que era aquello un modo sutil y elegantísimo de dejar huella de su paso por esa asamblea que un dominicano ilustre, maestro de vida y de oficio de mi generación y de tantas otras, le tocó en suerte dirigir.
El pétalo de rosa que vi caer me trajo el recuerdo del verso de Martí y sentí entonces que en efecto había una conexión caribeña en aquella escena inolvidable:
“Y para el cruel que me arranca el corazón con que vivo, cardo ni ortiga cultivo; cultivo la rosa blanca”.
El profesor Humberto Villasmil Prieto –abogado nacido en Maracaibo, Venezuela, egresado de la Universidad Católica Andrés Bello y de la Facultad de Derecho de la Academia Iberoamericana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social– es el especialista principal en Derecho del Trabajo del Servicio de Diálogo Social, Legislación y Administración del Trabajo de la OIT, Ginebra.
Mis primeras impresiones de la 101a. reunión de la OIT
Publicado: 5 junio, 2012 de Rafael Alburquerque en Actividades, Amigos, Escrito a manoEtiquetas: crisis, empleo, Ginebra, Gobierno, internacional, juventud, OIT, Suiza, trabajadores, trabajo
El pasado 30 de mayo fui elegido como presidente de la 101a. Conferencia Internacional del Trabajo, que es la asamblea general de la Organización Internacional del Trabajo —OIT, que se celebra cada año en el mes de junio en la ciudad de Ginebra, Suiza.
Para mí –que desde mi graduación como abogado he estado estrechamente vinculado al Derecho del Trabajo y que en el pasado he servido como funcionario de la OIT– se trata de un reconocimiento del mundo del trabajo, que recibo con humildad y que aprecio como un galardón conferido al Gobierno dominicano por su rol desempeñado en la política internacional.
Aquí, en las oficinas de la OIT me he desempeñado como presidente de su Comisión Técnica en la Conferencia Internacional de 1999, representante de su director general para la colaboración con Colombia en el 2000 y miembro de su comisión de expertos desde 2001 hasta que asumí la vicepresidencia de la República Dominicana, en agosto de 2004.
Desde el año 2000, cuando dejé el Ministerio de Trabajo, no había vuelto a La Casa, como se conocen las oficinas de la OIT. Ya la mayoría de los funcionarios con los que hice amistad en mis viajes a Ginebra entre 1991 y 2000, presidiendo la delegación dominicana, se han marchado, ya que por razones de edad han sido puestos en retiro. Ahora he encontrado en las altas posiciones a los jóvenes que en el pasado ocupaban mandos medios.
El Director General, Juan Somavía, chileno, elegido en 1999 con el apoyo entusiasta del grupo latinoamericano, permaneció en sus funciones durante trece años: dos mandatos de cinco años y un último de tres, pues acaba de presentar su renuncia. Esto dio paso a la elección de un nuevo Director General, efectuada el pasado 29 de mayo, resultando electo el señor Guz Ryder, actual Director de Normas de la OIT y en el pasado dirigente de los trabajadores. Como tal, conocí a este inglés en el decenio de los noventa, cuando asistía a la Conferencia como jefe del sector de los asalariados, y quien tenía en su hoja de servicios haber logrado la unificación de las dos centrales sindicales que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial: la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, de orientación socialdemócrata; y la Confederación Mundial del Trabajo, de tendencia democratacristiana.
La Conferencia de este año trata de temas de vital importancia, como son el desempleo juvenil, que es un tema crítico en todas partes del mundo; el piso de protección social, en busca de una seguridad social de garantías mínimas para la universalidad de los trabajadores, incluyendo los del sector fundamental; y el de los principios y derechos fundamentales en el trabajo en estos momentos de crisis mundial financiera y económica.
Como presidente de la Conferencia debo dirigir los debates de las sesiones plenarias, recibir delegaciones, ofrecer la bienvenida y dialogar con los Jefes de Estado que comparecen, como son los señores Moncef Maryouki, presidente de Túnez; Ollanta Humala, de Perú; Michel Chilufza, de Zambia; Ricardo Martinelli, de Panamá; y Giorgio Napolitano, de Italia. También debo estar pendiente del trabajo de las diversas comisiones y tratar de mediar y lograr un avenimiento cuando surgen diferencias entre los sectores de empleadores y trabajadores.
Los trabajos de la Conferencia son arduos y delicados, pero me cabe la satisfacción de haber sido apoyado por los 184 Estados miembros de la Organización y de que cada día en esta labor de conducción recibo el respaldo de sus delegados y de todo el personal de la Oficina. Y, no menos importante, de que en esta época de crisis, la OIT siga siendo un instrumento de defensa de los principios y derechos fundamentales de los trabajadores.
Un año y un día
Publicado: 13 junio, 2011 de Comunicaciones VP en Acerca del blog, Amigos, ConmemoracionesEtiquetas: cumpleaños, equipo, lectores
Ayer estuvimos de fiesta: el blog del Vicepresidente cumplió un año en la red.
Trabajar para un hombre como el doctor Alburquerque no siempre es tarea fácil, y es, definitivamente, cualquier cosa menos aburrido.
Estos 366 días han sido toda una aventura para cada miembro del Equipo de Comunicaciones del Vicepresidente. Risas, emociones, amanecidas, aplausos, viajes, reuniones, corre-corres… y la verdad es que cada una de estas cosas ha valido la pena. El haber contribuido a establecer esta línea de comunicación entre Rafael Alburquerque y el pueblo dominicano no solo ha sido un gran honor para nosotros, sino también un inmenso placer.
Como es natural, un blog no solo lo hace el blogger y su equipo, sino muy especialmente sus lectores, quienes con su presencia y sus comentarios hacen posible que la comunicación sea de doble vía. Por esta razón, es propicio el momento para agradecer a cada uno por las 42,136 visitas y por sus comentarios, por su interés y su apoyo. Del mismo modo, agradecemos a WordPress, nuestros anfitriones, por el reconocimiento en su propio website a la calidad de nuestra presentación.
Finalmente, agradecemos al homenajeado, ¡feliz cumpleaños de blog, Señor Vicepresidente! ¡Y que cumpla muchos, muchos más!
Rafael Alburquerque: el mejor candidato por 10 razones
Publicado: 12 mayo, 2011 de Comunicaciones VP en Actividad política, AmigosEtiquetas: ética, candidatos, Código del Trabajo, confianza, derecho laboral, elecciones, empresariado, experiencia, lealtad, liderazgo, moral, OIT, PLD, precandidatura, Solidaridad, trabajadores
- Su liderazgo histórico | Miembro fundador del PLD, el doctor Rafael Alburquerque es el único dirigente que acompañó dos veces al profesor Juan Bosch como candidato a la Vicepresidencia de la República.
- La confianza de Leonel | Es el único compañero a quien el líder del partido, doctor Leonel Fernández, ha escogido dos veces como candidato a la Vicepresidencia de la República.
- Su experiencia de Estado | Vicepresidente de la República por dos períodos, ha trabajado de cerca con el presidente Fernández por casi 7 años, representándolo nacional e internacionalmente con frecuencia. Con él, hay garantía de estabilidad económica, protección a los más necesitados y la continuación de la obra de Leonel.
- Su exitosa dirección del Programa Solidaridad | Responsable del Programa Solidaridad y del Gabinete de Políticas Sociales, los resultados de su gestión han recibido público reconocimiento nacional e internacional.
- Su eminencia profesional, reconocida por la OIT | Miembro de la Comisión de Expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2001, el doctor Alburquerque ha dedicado su vida profesional al derecho laboral. Sus numerosos logros han recibido el reconocimiento nacional e internacional de diversas organizaciones.
- Amigo del empresariado | Es el único candidato que ha reconocido el aporte de los empresarios en el crecimiento económico. Sabe que el desarrollo de la Nación depende, en gran medida, del dinamismo de este sector.
- Su defensa incansable de los trabajadores | Rafael Alburquerque fue el autor principal del Código de Trabajo de 1992 (en vigencia) donde se consignan reformas de protección a la mujer, a las organizaciones, a los profesionales y a las personas con discapacidad. Igualmente, ha sido un abanderado de la instauración de la Seguridad Social como derecho fundamental de los trabajadores.
- Su carácter firrme, conciliador y democrático | Es el único funcionario que ha tenido cien por ciento de éxito como mediador de conflictos o desacuerdos entre empresarios, Gobierno y trabajadores.
- Su moral a toda prueba | Quienes lo conocen saben bien que el doctor Alburquerque es un caballero como pocos; es un hombre de profunda lealtad, de honestidad inquebrantable y de sólidos principios éticos y morales forjados a la luz y el ejemplo del profesor Juan Bosch.
- La garantía del triunfo | Rafael Alburquerque es el único candidato que garantiza el triunfo del Partido de la Liberación Dominicana en las elecciones de 2012, librando al país del peligro del retroceso, la incapacidad y el desorden que representa el PRD.




