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El doctor Rafael Alburquerque, en su calidad de encargado del Poder Ejecutivo por ausencia del presidente Leonel Fernández quien se encuentra en México, destituyó ayer al Viceministro de Industria y Comercio y ex diputado José Acevedo Trinidad, a quien su esposa había denunciado por agresiones físicas y maltratos contra ella y sus hijos. La disposición está contenida en en el decreto 734/11, que deroga el 484/10 que nombraba a Acevedo.

La señora denunció al funcionario ante la Justicia en febrero pasado y logró órdenes de arresto en su contra que, sin embargo, nunca llegaron a concretarse. Ante esa situación, acudió a la prensa y a un programa de televisión, donde denunció públicamente el caso. Según el programa, la procuradora adjunta para asuntos de la mujer, Roxanna Reyes, la remitió a ella y a sus hijos a una casa de acogida para garantizar su seguridad.

De acuerdo a la defensa de la denunciante, el caso iba a ser enviado a la Cámara Penal de la Suprema Corte de Justicia porque Acevedo tenía jurisdicción privilegiada debido al cargo que ocupaba hasta ayer en la administración pública.

Ahora, esto ya no será necesario.

¡Feliz cumpleaños, Profesor!

Publicado: 30 junio, 2011 de Rafael Alburquerque en Conmemoraciones
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Un día como hoy, hace ya 102 años, nació en la ciudad de La Vega quien sería forjador directo e inspiración de quienes forjan la historia de nuestro país.

Su filosofía, su experiencia, su propósito inquebrantable, su ejemplo, sus constantes lecciones sobre la historia, sobre la política, sobre la vida, hacen que Don Juan viva entre su pueblo cada día, como nació y vivió desde aquellos primeros días en La Vega de sus amores.

Juan Bosch no es la clase de figura histórica que se recuerda sólo uno de los 365 días del año. Cualquier dominicano o dominicana que comparta sus ideales de una patria mejor, su amor por nuestro pueblo y su dedicación incansable por servirle, debe alegrarse y sentirse profundamente orgulloso de que haya nacido entre nosotros.

Sería un poco más de las once de la noche del día 30 de mayo de 1961 cuando escuché la voz de mi tía Lily que insistentemente llamaba a mi padre por el apodo como la familia y sus íntimos lo conocían: “Chichí, Chichí”.

Mis padres dormían en una habitación de madera y yo en una de cemento ubicada al noreste de aquélla; ambas habían sido levantadas en el patio de la casa de la abuela paterna y a las mismas se accedía por escaleras diferentes. La primera era el castillo encantado de mi madre, pintada siempre de tono gris y construida al momento de mis padres casarse para que sirviera de tálamo nupcial. La segunda fue mi dominio privado que me albergó desde la adolescencia y donde estudié hasta graduarme de abogado.

Escuchada la voz que llamaba a mi padre, descendí raudo hacía donde se encontraba la tía y esperé la llegada de mi padre que bajó con una bata que cubría su pijama. “Chichí, llamó Berta para decirnos que a Manelik lo han requerido junto a sus compañeros y que esta noche la pasarán fuera de sus casas”. Bertha Pellerano era prima hermana de mi padre y esposa de Manelik Fiallo, capitán del Ejército Nacional, recientemente fallecido, y con estas palabras trataba de darnos a entender que algo estaba pasando.

Bertha Pellerano actuaba con el cuidado que demandaba ser la esposa de un capitán del Ejército Nacional que se comunicaba con el teléfono intervenido de un desafecto de la dictadura, quien recientemente había estado prisionero en La Cuarenta y cuya casa estaba continuamente vigilada por dos espías del régimen tiránico.

“Eso es que a los guardias lo han acuartelado”, interpretó mi padre las palabras de su prima. “¿Qué habrá pasado?”, nos preguntamos. Con esta interrogante nos fuimos a acostar.

Al día siguiente, mi padre, como era su costumbre, esperó la llegada del diario El Caribe en el amplio y alto ventanal enrejado, que se erguía desde el piso de la vivienda, situado unos cuantos metros por encima del nivel de la acera, hasta unirse con el techo. Poco antes de las seis de la mañana vio mi padre acercarse a una de las hermanas Michel de la Maza, quienes vivían un poco más allá, hacia el oeste, y que se encaminaba a escuchar la misa que a esa hora se ofrecía en la iglesia de Las Mercedes. “Buenos días”, le ofreció mi padre, y la transeúnte mañanera le contestó con un “buenos días, licenciado”, al tiempo que se pasaba el índice de su mano derecho por el cuello, en obvia señal de que alguien había sido eliminado.

Cuando salí de mi dormitorio cerca de las seis y treinta de la mañana encontré a papá con su periódico en las manos, y después de darme la bendición, me pasó el cuerpo del diario dedicado a los deportes. Minutos después se nos unió Yeyo Zayas-Bazán, tío materno de mi padre, y no hizo más que sentarse para decirnos con voz alarmada y asombro en su rostro que había visto pasar por la calle El Conde no menos de diez camiones repletos de militares que portaban armas largas. “De seguro que se ha producido una invasión”, fue la conclusión de su información. Papá, que hasta esos momentos había guardado silencio, nos refirió su encuentro con la señora Michel de la Maza, le contó al tío la llamada de Bertha Pellerano, y para sorpresa nuestra nos dijo que para él lo más probable era que un alto funcionario del gobierno hubiera perdido la vida.

Nunca mi padre me dijo si conocía del complot para ajusticiar al Tirano, pero siempre he sospechado que alguna información tenía, tal vez, por la vía de su amigo Severo Cabral, pues tan pronto nos desayunamos, y con la suposición previamente expresada de que algún personero del régimen había fallecido, me pidió ir a la Puerta del Conde para verificar si la bandera estaba a media asta.

En cumplimiento del mandato paterno fui al lugar indicado y observé izado hasta el tope el pabellón tricolor. Tomé entonces la calle El Conde para dirigirme a la oficina de mi padre, situada en la Arzobispo Meriño, pero al llegar a la esquina de esta calle una corazonada me llevó hasta la Fortaleza Ozama, y allí, en lo alto de la Torre del Homenaje, estaba el lienzo nacional a media asta.

Casi corrí hasta el bufete de abogado y con el corazón en la boca le dije a mi padre lo que había observado en los dos monumentos visitados. Este se limitó a comentar: “Alguien muy grande ha fallecido”. No había terminado de pronunciar esta frase cuando hizo su entrada al despacho José Andrés Aybar Sánchez, hijo de un gran amigo de mi padre, y quien acabado de recibirse de abogado había comenzado a trabajar en la oficina. Se le veía sumamente excitado, deseoso de tomar la palabra y de develar un secreto. Con voz de susurro nos dijo que don José Andrés Aybar Castellanos, su progenitor, acababa de recibir una llamada telefónica de su cuñado, Eduardo Matos Díaz, residente en México, para decirle que Trujillo había sido ajusticiado.

Mi padre, quien siempre tuvo un gran dominio de sus emociones, lo miró fijamente y le preguntó: “¿Cómo supo Eduardo esa noticia?” “Porque el Gobierno norteamericano desde París lo ha dado a conocer a la opinión pública”, fue su respuesta.

Ni un solo músculo del rostro nos mostró cuáles eran los sentimientos del hombre que durante los treinta y un años del régimen despótico sufrió vejámenes, persecuciones, prisiones y torturas. Permaneció en silencio, Un silencio profundo que se sentía lacerante en todo el despacho. Al cabo de varios minutos, que a mí me parecieron interminables, de modo sereno expresó: “Ahora hay que esperar los coletazos del régimen que se derrumba”.

Retorné a mi hogar con el propósito de tomar los libros de estudio, pues el 1 de junio comenzaban los exámenes del tercer año de Derecho de la entonces Universidad de Santo Domingo. Difícilmente pude concentrarme, pues a cada momento esperaba escuchar la información oficial del deceso, aunque La Voz Dominicana continuaba con su programación ordinaria.

Como siempre lo hacía, a las doce y media del día regresó papá a la casa y se sentó a conversar con la familia. A mamá, mis hermanas y mi abuela nos contó que ya en toda la ciudad corría el rumor del ajusticiamiento del tirano. Todos estábamos conscientes de que a partir de ese momento nuestra vida cambiaría, de que la libertad se aproximaba a nuestra Patria y de que en lo adelante papá podría llevar una vida tranquila y sosegada. Pero, si en todos estaba bien alta la adrenalina, si en mis hermanas y yo asomaba la alegría, papá mantenía su imperturbable calma y sus palabras se limitaban a examinar el acontecimiento y sus secuelas.

Mientras charlábamos y esperábamos el almuerzo, Cusa Pardo hizo su entrada, De un físico parecido a Golda Meier, con un peinado semejante a la de la líder israelita, hermana de un exiliado antitrujillista, don Miguel Pardo, Cusa, soltera y sin hijos, vivió sola el horror de la tiranía. Perseguida, traducida a la justicia por supuesta falta de pago de impuesto de una pequeñísima tienda que tenía en El Conde, hostigada hasta la saciedad, siempre se mantuvo firme sin doblegarse jamás ante las brutalidades a que fue sometida. Con su voz chillona expresó con alegría que le desbordaba toda su pequeña figura: “Mataron a Trujillo”.

A papá por primera vez en el día le vi reaccionar: “Cusa –le dijo-, seguimos vivos y Trujillo no pudo sojuzgarnos. Nuestra firmeza se impuso”. Y dicho esto, abrió su billetera y me pidió que fuera al colmado de la esquina a comprar unas cervezas. Así lo hice, aunque le pedí a Casimiro, el dueño de La Metralla, situada en las Mercedes esquina Santomé, que me envolviera en doble bolsa las botellas, para así ocultarlas de las miradas penetrantes de los dos espías que se encontraban desde hacía un año vigilando la puerta de nuestra casa.

El 31 de mayo de 1961, papá nos pidió levantar los vasos y brindó por la libertad. Para él, habían finalizado los años de angustia que se iniciaron desde el mismo 1930 cuando siendo secretario en el Tribunal de Tierras se negó a firmar un documento de adhesión a Trujillo. A partir de entonces se le condenó varias veces a prisión, se le destituyó como Notario Público, se le torturó en La Cuarenta, pero como lo dijo hace cincuenta años, no pudieron con su dignidad de hombre probo y justo. A pesar de las presiones nunca se inscribió en el Partido Dominicano, jamás le aceptó un cargo público al régimen y de su pluma o de su verbo nunca surgió un escrito o unas palabras laudatorias al Tirano.

Brindemos hoy por la libertad y eduquemos a las nuevas generaciones para que defiendan la democracia y que nunca más la noche tenebrosa de la tiranía pueda enseñorearse en nuestra Patria.

Quiero expresarte, querida lectora, querido lector de mi blog, querido compañero, querida compañera de Partido, mi sincero y profundo agradecimiento por el gran apoyo que me has brindado en los últimos meses. Sin él y el de tantos otros compañeros, no hubiese sido posible la oportunidad de impulsar un proyecto que defendiera la obra de gobierno del presidente Leonel Fernández, a la vez de promover valores éticos que tan necesarios resultan en la sociedad que vivimos hoy en día.

Mi precandidatura a la presidencia de la República se lanzó porque consideré necesario proteger los intereses de las bases del Partido y de todos los hogares que viven en condiciones difíciles. Porque asumí la responsabilidad de ofrecer a la Nación un gobierno que mantuviera la estabilidad económica y lograra expandir y profundizar la obra de gobierno de nuestro Partido.

Sin embargo, desde hace unos dos meses, sectores con fuertes intereses creados han estado trabajando internamente y hacia afuera del PLD con el propósito inconfesable de debilitar la participación de nuestro Partido en los próximos comicios de 2012. Esta situación sin precedentes, unida al peligro que representa para el país el retorno del PRD al Gobierno, como ya expresé ante todo el país, hace urgente la unidad de todos los peledeistas para enfrentar la amenaza. Es por eso que decidí apoyar al compañero Danilo, es por eso que hice un llamado a los demás precandidatos para que hicieran lo mismo.

Este paso que he dado no significa que mis ideas e intenciones hayan cambiado. No significa que no sigamos juntos en la lucha por hacer valer los valores éticos y la defensa de las bases y de quienes no tienen quien los defienda. Nuestro equipo, del cual formas parte, continuará unido, continuaremos trabajando juntos. No podemos seguir permitiendo la dispersión de nuestra fuerza. Todos los peledeistas debemos movilizarnos y empujar, a partir de ahora, en la misma dirección.

Mi precandidatura sale del ruedo político interno, mas no me retiro y tampoco declino mis aspiraciones de ser un trabajador y un militante por aquello que creo es la mejor causa nacional.

Finalmente, te aseguro que tus esfuerzos no han sido en vano. Por el contrario, te invito a que sigas junto a mí trabajando, unidos ahora por un propósito mucho mayor: la defensa del Partido de la Liberación Dominicana y la defensa de la Patria.

¡Trabajemos unidos en defensa de la Patria!

Rafael Alburquerque

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  1. Su liderazgo histórico | Miembro fundador del PLD, el doctor Rafael Alburquerque es el único dirigente que acompañó dos veces al profesor Juan Bosch como candidato a la Vicepresidencia de la República.
  2. La confianza de Leonel | Es el único compañero a quien el líder del partido, doctor Leonel Fernández, ha escogido dos veces como candidato a la Vicepresidencia de la República.
  3. Su experiencia de Estado | Vicepresidente de la República por dos períodos, ha trabajado de cerca con el presidente Fernández por casi 7 años, representándolo nacional e internacionalmente con frecuencia. Con él, hay garantía de estabilidad económica, protección a los más necesitados y la continuación de la obra de Leonel.
  4. Su exitosa dirección del Programa Solidaridad | Responsable del Programa Solidaridad y del Gabinete de Políticas Sociales, los resultados de su gestión han recibido público reconocimiento nacional e internacional.
  5. Su eminencia profesional, reconocida por la OIT | Miembro de la Comisión de Expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde 2001, el doctor Alburquerque ha dedicado su vida profesional al derecho laboral. Sus numerosos logros han recibido el reconocimiento nacional e internacional de diversas organizaciones.
  6. Amigo del empresariado | Es el único candidato que ha reconocido el aporte de los empresarios en el crecimiento económico. Sabe que el desarrollo de la Nación depende, en gran medida, del dinamismo de este sector.
  7. Su defensa incansable de los trabajadores | Rafael Alburquerque fue el autor principal del Código de Trabajo de 1992 (en vigencia) donde se consignan reformas de protección a la mujer, a las organizaciones, a los profesionales y a las personas con discapacidad. Igualmente, ha sido un abanderado de la instauración de la Seguridad Social como derecho fundamental de los trabajadores.
  8. Su carácter firrme, conciliador y democrático | Es el único funcionario que ha tenido cien por ciento de éxito como mediador de conflictos o desacuerdos entre empresarios, Gobierno y trabajadores.
  9. Su moral a toda prueba | Quienes lo conocen saben bien que el doctor Alburquerque es un caballero como pocos; es un hombre de profunda lealtad, de honestidad inquebrantable y de sólidos principios éticos y morales forjados a la luz y el ejemplo del profesor Juan Bosch.
  10. La garantía del triunfo | Rafael Alburquerque es el único candidato que garantiza el triunfo del Partido de la Liberación Dominicana en las elecciones de 2012, librando al país del peligro del retroceso, la incapacidad y el desorden que representa el PRD.

Acabo de leer dos libros sobre Nelson Mandela. El primero, de John Carlin, titulado El Factor Humano y, el segundo, de la autoría de Richard Stengel, con el título de El Legado de Mandela.

Estoy seguro que del primero de estos libros has oído hablar, pues su contenido sirvió de argumento a la película Invictus, de Clint Eastwood, que ha sido elogiada por los críticos y que causó una buena impresión cuando se proyectó en las salas de cine del país. Desde luego, como casi siempre acontece, el libro nos explica mucho mejor el mensaje que quiso proyectar la filmación. Ese mensaje puede resumirse en las propias palabras de Mandela:

“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar; de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras raciales”.

Y, precisamente, a partir de este razonamiento de Mandela es que Carlin desarrolla la trama de su obra, en la cual nos cuenta cómo el líder de la nación sudafricana pudo lograr “la pacífica transferencia de poder de la minoría blanca a la mayoría negra en Sudáfrica, el paso del apartheid a la democracia”.

Para conquistar sus objetivos de vencer la segregación racial y unificar su nación, Mandela apostó a respaldar los Springbok, el equipo de rugby integrado por afrikáners y odiado por los negros, para quienes representaba el símbolo del dominio y explotación de los blancos.

Su tarea no fue nada fácil. Tuvo que vencer el recelo de los blancos, quienes no podían entender que su presidente negro los apoyara, luego de tantos años de animadversión contra el equipo, hasta el punto en que se habían llevado a cabo campañas mundiales para impedir que éste pudiera participar en justas internacionales. Pero, también debió luchar contra el resentimiento acumulado de sus compañeros de Partido, quienes consideraban imposible respaldar un equipo que a lo largo de su historia siempre fue identificado en el imaginario de los negros como el paradigma de la supuesta supremacía blanca con la cual se pretendía sojuzgar a la población mayoritaria negra.

Gracias al diálogo y a la persuasión, pero además a su valor personal, Mandela obtuvo su cometido. En 1995 los Springbok ganaban el campeonato mundial de rugby celebrado en Sudáfrica, en un partido presenciado por Mandela, ante una multitud de hombres y mujeres blancos que lo aclamaron, y con su aclamación, lo aceptaban como su Presidente. Al mismo tiempo, los hombres y mujeres que por su raza habían sido sometidos a la segregación, aceptaban el triunfo de los Springbok como suyo, cerrándose así un largo capítulo de división y odio racial que ha permitido a la Sudáfrica de hoy marchar por un camino de paz y reconciliación.

El segundo libro El legado de Mandela es una de enseñanza sobre la vida, el amor y el valor de Nelson Mandela, tal como lo afirma en un subtítulo el autor de la obra, Richard Stengel. Ni siquiera es necesario comentar este libro, basta con reproducir algunos de sus párrafos para darse cuenta de la dimensión universal del hombre y líder que es Nelson Mandela.

La cárcel –dice el autor le enseñó el dominio de sí mismo, disciplina y concentración, cosas que Mandela considera esenciales en un líder. Gracias a este autocontrol, pudo afirmar que el coraje no es la ausencia de miedo, sino aprender a superarlo, y, por tal razón, nuestro personaje afirma que es necesario fingir que se es valiente; que no tener miedo es una estupidez, pues el coraje es no dejar que el miedo te venza. Si finges ser valiente, sostiene Mandela, no sólo te vuelves valiente, eres valiente.

Mandela, nos dice Stengel, sabe que no hay nadie que sea totalmente bueno o totalmente malo, y, en general, considera que casi todo el mundo es bueno mientras no se demuestre lo contrario. El autor del libro nos advierte que para algunos este es un punto débil del líder y, para otros, una ingenuidad. Pero, Mandela considera que si se piensa bien de la gente con la cual interactuamos, se aumenta la probabilidad de que esa persona muestre lo mejor de sí misma. Nadie, afirma el líder sudafricano es intrínsecamente malo.

“La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculca o enseña a los hombres. No es innata”.

Aunque Mandela trata de complacer a sus compañeros y ciudadanos, Stengel aclara que su biografiado sabe decir no, ya que hacerlo luego sería mucho más difícil. “Si hay que decepcionar a alguien, cuanto antes mejor”, es su razonamiento, y cuando tiene que decirlo no lo endulzará ni se lo pasará a otro, tratando de que su respuesta sea clara e irrevocable. En otras palabras, dice el autor de la obra, el líder sudafricano no es de las personas que da falsas esperanzas ni deja abierta la más mínima rendija.

Hay, pues, que leer este libro de Richard Stengel. Efectivamente, una obra para aprender de la actitud de un hombre, que a no dudar, es uno de los grandes prohombres de la humanidad.

El próximo domingo 25 se celebra en nuestro país el día de los padres. ¡Felicitaciones a todos los papás!

Propicia es la ocasión para recordar que el vocablo padre debe ser sinónimo de responsabilidad. Esta responsabilidad no se limita a alimentar a los hijos; este es un deber importante, pero no es el único. Más allá de la alimentación, el padre debe ser ejemplo de un buen ciudadano; prodigar cariño a su prole; preocuparse por su educación; cuidar de su salud; vestir a sus retoños; ampararlos ante los peligros; inculcarles los valores que hacen de un hombre o de una mujer una persona honesta, justa y cumplidora de las obligaciones que ha contraído.

Los juristas tienen una expresión para reclamar ante el tribunal que la persona sometida debió comportarse con prudencia y diligencia. Hablan del bonus pater familias, es decir, del “buen padre de familia”. Eso es el padre: el referente a seguir, el paradigma que debe guiar nuestra conducta. Así lo concibieron los antiguos y así debe seguir siendo en el mundo de hoy.

Por tanto, no está demás, en su día, pedirles a los padres de nuestro país que en su diario vivir sean modelo de responsabilidad, tal como lo formularon nuestros antepasados: un bonus pater familias.

En una entrada anterior publicamos el video de un fragmento de la conferencia impartida por el doctor Rafael Alburquerque en ocasión de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de Juan Bosch.

Esta conferencia fue dictada en el Auditorio de la Cancillería de la República, el 27 de junio de 2009. Por su gran valor documental, la hemos publicado en toda su extensión, unos 45 minutos, en el Canal de YouTube del Vicepresidente, donde se encuentra actualmente disponible, en 6 partes.

  • La primera parte introduce el contexto sociopolítico en que le tocó gobernar al profesor Bosch. Con base en un fragmento de la conocida obra Composición Social Dominicana, de Juan Bosch, el Vicepresidente describe el pensamiento de clase de quienes constituían el poder de la época, con respecto a un gobierno que no correspondía a sus intereses. Finaliza esta parte contraponiendo las primeras pinceladas del pensamiento de Bosch sobre su pueblo.
  • La segunda parte resume el significado del gobierno del profesor Juan Bosch para un país que recién salía de una dictadura de 30 años. Y de qué manera se sintieron amenazados los sectores fácticos de poder, aún desde antes de que Juan Bosch asumiera la presidencia. Comienza a describir los cuatro pretextos de los que se valió la oligarquía de entonces para justificar el golpe de estado de 1963.
  • En la tercera parte, el Doctor Alburquerque continua enumerando y describiendo estos cuatro pretextos para el derrocamiento del Gobierno Constitucional, a la vez que presenta los datos y cifras que demuestran que no fueron más que burdas justificaciones, sin base en hechos reales.
  • La cuarta parte habla de los grandes avances sociales del Gobierno de Juan Bosch, incluyendo la reforma constitucional. Luego plantea las diversas formas en las que la visión de Bosch de democracia con justicia social fue plasmada en las iniciativas de su gobierno.
  • La quinta parte describe las acciones concretas del pensamiento del profesor Bosch sobre democracia social en cuanto a temas como la Reforma Agraria, el apoyo a la formación técnica, el inicio de la construcción de presas y del acueducto, las escuelas de formación técnico-profesional, puntos específicos de la reforma constitucional, la protección de la familia y sus miembros y sus planes para acciones masivas en educación y salud.
  • En la sexta parte, el Vicepresidente relata la anécdota que cuenta el origen de la célebre frase de Juan Bosch: “Al gobierno se va a servir y no a servirse”.
  • Esperamos que les sea de provecho esta conferencia, rica tanto en datos documentales como en vivencias personales.

    El doctor Alburquerque se dirige a los asistentes al III Encuentro Regional de Vicepresidentes. A su izquierda, Hon. Gaspar Vega, Vice Primer Ministro de Belice. A su derecha, Prof. Salvador Sánchez, Vicepresidente de El Salvador. | Foto: Ángel González.

    El pasado Sábado 3 de Julio concluyó el III Encuentro Regional de Vicepresidentes, celebrado en Santo Domingo. El producto final fue una serie de acuerdos y compromisos recogidos en una declaración conjunta que abarcó los temas ya anunciados en nuestra entrada anterior.

    En esta Declaración, los Vicepresidentes reafirmaron los compromisos asumidos en sus dos previos encuentros -de abril y noviembre del año pasado, ambos en Guatemala- en cuanto a crear mecanismos institucionales que garanticen una mayor transparencia en la administración pública y el combate a la corrupción, por considerar estos mecanismos como la principal herramienta para el desarrollo humano en la región. Y aún reconociendo los avances de cada país en este sentido, se declararon “decididos a fomentar un frente blindado de ética y transparencia”. Además, acogieron con beneplácito la organización del Primer Foro Centroamericano para la Transparencia que se llevará a cabo en El Salvador en septiembre próximo, comprometiéndose, a fin de garantizar su éxito, a coordinar la participación y colaboración de todos los Vicepresidentes y representantes gubernamentales regionales. El foro se fundamenta en la Declaración de Guatemala “Por una Región Libre de Corrupción”.

    En relación con el tema central de la Declaración del III Encuentro: la ciencia y la tecnología, los Vicemandatarios recomendaron a los Gobiernos de la Región destinar el 1% de su PIB al fomento del acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación. También, exhortaron a la Secretaría General del SICA a reactivar su Comisión para el Desarrollo Científico y Tecnológico de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana para que, entre otras acciones, diseñe políticas regionales, desarrolle estrategias, cree instituciones e identifique fuentes de financiamiento que promuevan la inversión en educación, investigación científica e innovación tecnológica para el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y el mejoramiento de la competitividad sectorial en los respectivos países.

    Esta recomendación y exhortación se basa en el convencimiento de los Vicepresidentes de que para resolver problemas apremiantes como la pobreza, la degradación del medio ambiente, la insuficiencia de los servicios de salud pública y la escasez del suministro de alimentos y agua, es imprescindible una nueva relación entre la ciencia y la sociedad. Igualmente, en su certeza de que los gobiernos tienen el deber de reducir la brecha entre quienes tienen y quienes carecen de acceso a las más modernas tecnologías, ya que la sociedad de la información impone desafíos, a la vez que encarna un riesgo si no se cuenta con el debido apoyo político y no se promueve su acceso en todos los niveles sociales. En igual sentido, los Vicemandatarios declararon que la Sociedad de la Información idónea será aquella que atienda los intereses de todas las naciones y pueblos del mundo, asegurando un “desarrollo justo, equilibrado y armonioso, prestando especial atención a las comunidades más deprimidas”.

    En este enlace se encuentra el texto completo de la Declaración Conjunta. (Archivo PDF, 3.3 MB).

    Por otra parte, los Vicepresidentes expresaron su profunda preocupación ante la vulnerabilidad de la Región frente a los efectos negativos del cambio climático, por los cuales se lamenta la pérdida de vidas humanas, biodiversidad, cosechas e infraestructura, que agudizan los problemas de seguridad alimentaria, patrimonio natural, capacidad productiva y crecimiento económico.

    De esta manera, el III Encuentro produjo una segunda Declaración Conjunta, especial, relacionada con esta problemática, que puede encontrarse en este enlace. (Archivo PDF, 256 KB).

    Así, otorgaron su respaldo a la alianza estratégica propuesta por el presidente Leonel Fernández para que a través de organismos como la ONU, se establezca un fondo de cooperación internacional destinado a adoptar medidas urgentes de adaptación y mitigación de tales efectos negativos en los países de la Región, así como a prevenir y mitigar desastres naturales.

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