Nelson Mandela, el invencible

Acabo de leer dos libros sobre Nelson Mandela. El primero, de John Carlin, titulado El Factor Humano y, el segundo, de la autoría de Richard Stengel, con el título de El Legado de Mandela.

Estoy seguro que del primero de estos libros has oído hablar, pues su contenido sirvió de argumento a la película Invictus, de Clint Eastwood, que ha sido elogiada por los críticos y que causó una buena impresión cuando se proyectó en las salas de cine del país. Desde luego, como casi siempre acontece, el libro nos explica mucho mejor el mensaje que quiso proyectar la filmación. Ese mensaje puede resumirse en las propias palabras de Mandela:

“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar; de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras raciales”.

Y, precisamente, a partir de este razonamiento de Mandela es que Carlin desarrolla la trama de su obra, en la cual nos cuenta cómo el líder de la nación sudafricana pudo lograr “la pacífica transferencia de poder de la minoría blanca a la mayoría negra en Sudáfrica, el paso del apartheid a la democracia”.

Para conquistar sus objetivos de vencer la segregación racial y unificar su nación, Mandela apostó a respaldar los Springbok, el equipo de rugby integrado por afrikáners y odiado por los negros, para quienes representaba el símbolo del dominio y explotación de los blancos.

Su tarea no fue nada fácil. Tuvo que vencer el recelo de los blancos, quienes no podían entender que su presidente negro los apoyara, luego de tantos años de animadversión contra el equipo, hasta el punto en que se habían llevado a cabo campañas mundiales para impedir que éste pudiera participar en justas internacionales. Pero, también debió luchar contra el resentimiento acumulado de sus compañeros de Partido, quienes consideraban imposible respaldar un equipo que a lo largo de su historia siempre fue identificado en el imaginario de los negros como el paradigma de la supuesta supremacía blanca con la cual se pretendía sojuzgar a la población mayoritaria negra.

Gracias al diálogo y a la persuasión, pero además a su valor personal, Mandela obtuvo su cometido. En 1995 los Springbok ganaban el campeonato mundial de rugby celebrado en Sudáfrica, en un partido presenciado por Mandela, ante una multitud de hombres y mujeres blancos que lo aclamaron, y con su aclamación, lo aceptaban como su Presidente. Al mismo tiempo, los hombres y mujeres que por su raza habían sido sometidos a la segregación, aceptaban el triunfo de los Springbok como suyo, cerrándose así un largo capítulo de división y odio racial que ha permitido a la Sudáfrica de hoy marchar por un camino de paz y reconciliación.

El segundo libro El legado de Mandela es una de enseñanza sobre la vida, el amor y el valor de Nelson Mandela, tal como lo afirma en un subtítulo el autor de la obra, Richard Stengel. Ni siquiera es necesario comentar este libro, basta con reproducir algunos de sus párrafos para darse cuenta de la dimensión universal del hombre y líder que es Nelson Mandela.

La cárcel –dice el autor le enseñó el dominio de sí mismo, disciplina y concentración, cosas que Mandela considera esenciales en un líder. Gracias a este autocontrol, pudo afirmar que el coraje no es la ausencia de miedo, sino aprender a superarlo, y, por tal razón, nuestro personaje afirma que es necesario fingir que se es valiente; que no tener miedo es una estupidez, pues el coraje es no dejar que el miedo te venza. Si finges ser valiente, sostiene Mandela, no sólo te vuelves valiente, eres valiente.

Mandela, nos dice Stengel, sabe que no hay nadie que sea totalmente bueno o totalmente malo, y, en general, considera que casi todo el mundo es bueno mientras no se demuestre lo contrario. El autor del libro nos advierte que para algunos este es un punto débil del líder y, para otros, una ingenuidad. Pero, Mandela considera que si se piensa bien de la gente con la cual interactuamos, se aumenta la probabilidad de que esa persona muestre lo mejor de sí misma. Nadie, afirma el líder sudafricano es intrínsecamente malo.

“La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculca o enseña a los hombres. No es innata”.

Aunque Mandela trata de complacer a sus compañeros y ciudadanos, Stengel aclara que su biografiado sabe decir no, ya que hacerlo luego sería mucho más difícil. “Si hay que decepcionar a alguien, cuanto antes mejor”, es su razonamiento, y cuando tiene que decirlo no lo endulzará ni se lo pasará a otro, tratando de que su respuesta sea clara e irrevocable. En otras palabras, dice el autor de la obra, el líder sudafricano no es de las personas que da falsas esperanzas ni deja abierta la más mínima rendija.

Hay, pues, que leer este libro de Richard Stengel. Efectivamente, una obra para aprender de la actitud de un hombre, que a no dudar, es uno de los grandes prohombres de la humanidad.

15 comentarios en “Nelson Mandela, el invencible

  1. Doctor Alburquerque, “por su culpa” ahora tengo otra película y dos libros más en mi larguísima lista de pendientes. :-) Estoy fascinada con este último post suyo, tan personal, tan bien escrito, tan interesante y tan actual. De este lado del mundo no nos son tan familiares los acontecimientos del continente africano; sin embargo, leyéndole a usted, se me ocurre que el Ser Humano es el Ser Humano, cualquiera que sea su historia, su procedencia geográfica, su época o su raza. Los mismos problemas nos aquejan a todos y las soluciones a menudo son las mismas que funcionan en todas partes, siempre que haya un líder inteligente, con suficiente integridad, valor y profundo amor por la libertad y por su pueblo. Gracias por compartir esta experiencia con nosotros. Saludos desde la Ciudad Corazón.

  2. Saludos, gracias sr. vicepresidente por comentarnos estas lecturas suyas tan interesantes porque nos ayuda a reflexionar sobre los ejemplos que debemos seguir y que debemos leer, ya que el mundo esta lleno de lecturas chatarras y es lo que mas se encuentra en las librerias porque es lo que mas vende. Ojalá que todos los componemos esta sociedad sigamos su ejemplo y no nos perdamos en ejemplos insulsos del que esta lleno nuestra sociedad.

  3. “La maldad es algo que las circunstancias, el entorno o la educación inculca o enseña a los hombres. No es innata”.

  4. En mas de 30 anos como vecinos(al lado sur,junto a Peguero Marchena) y no se cuantos de companeros de partido,es la primera vez que lo siento tan cerca y que bueno,no por mi(pues no lo necesito para nada)sino por que es como entiendo que debe ser un funcionario y mas un vice-pte. compartir sus lecturas con “El pueblo” ya es un avance,ojala y no sea como demagogia para presentar su candidatura a la presidencia que quiera mostrarse simpatico. No tome a mal mis comentarios,a usted lo respeto como vice,como companero de partido y como ser humano pero,asi soy y asi morire.

  5. José Raúl de la Cruz

    El Maestro siempre deja huellas en sus alumnos y afortunadamente para nosotros, contamos con usted doctor Alburquerque, alumno aventajado del profesor Juan Bosch, que siempre nos trae lecturas con gran contenido humano. Diciendo no en el momento preciso también se gana.

  6. Dr. Siempre lo he admirado por ser como es, UN GRAN SER HUMANO. Deseo decirle que lo considero mi LIDER.Gracias por sus consejos llenos de bondad.

    Los seres humanos somos Buenos porque fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios. Nuestra Soledad y el Miedo a enfrentarnos a la realidad nos hacen actuar muy distinto a lo que en realidad somos. Dios lo Bendiga Siempre.Me gustaria leer el Libro ” El Legado de Mandela”,Tratare de conseguirlo.

    Saludos desde Canada.

    Nelly

  7. Manuel Ramon Herrera Carbuccia

    Los comentarios del Dr. Albuquerque giran en torno a objetivos siempre necesarios en el desarrollo de nuestra sociedad: El Dialogo y la Persuasión, como una finalidad de un pueblo con grandes y graves conflictos como era el caso de Mandela y el Apartheid, cualidades aplicables al mismo Dr. Albuquerque, y para que no se hable de la amistad que nos une, cito dos ejemplos: el diálogo de la Seguridad Social y el diálogo con los médicos, ambos con resultados positivos para todas las partes. Mandela nos recuerda algo que todos los que hemos sido alumnos del Doctor tenemos como norte: LA DISCIPLINA, el ejemplo esta ahí, sacar tiempo para darnos enseñanzas de vida, que tanto necesitamos.

  8. Katherine, por la forma en la que escribes, me luce que eres una persona joven. Realmente me impresionan tus reflexiones, te exhorto a que sigas adelante con tus inquietudes sociales y humanas.

    Te lo agradezco, Modesto, en lo que a mí me toca.

    Eduardo, ya veo que te gustó el pensamiento del Señor Mandela. Y no se trata de cualquier pensamiento, el que has escogido es una verdad fundamental para usarla en la vida.

    Tu comentario no me molesta en absoluto, Frank. La idea del blog es precisamente esa, comunicar mis ideas y saber lo que la gente piensa. Cada cual es como es. Lo importante es que el Hombre actue siempre con lealtad y sin dobleces.

    José Raúl, te distingo como uno de los más fieles seguidores de mi blog y siempre agradezco tus comentarios.

    Nelly, me conmueven sus palabras, trataré de no defraudarla. A mí me parece que su comentario completa muy bien lo que escribí. La felicito.

    Claro, Raymon, la disciplina y además el entusiasmo necesario para que las cosas salgan bien, son enseñanzas importantes sobre todo para las futuras generaciones.

  9. Lic. Luis Columna Solano

    Deseo felicitar al excelentísimo Señor Vicepresidente de la República Dominicana, por la forma como se ha manejado al lado del Dr. Leonel Fernández sin hacerle sombra… Esperando que el mango caiga debajo de la mata…. El político que sabe esperar su tiempo y juega con la paciencia y la prudencia, tiene garantizado el éxito.

  10. Gracias por su comentario, Luis. Como ya lo he dicho, lo importante es apoyar a nuestro líder, el presidente Fernández, en su gestión de Gobierno, y trabajar para continuar las acciones en beneficio de la población.

  11. Doctor, al día siguiente de haber leído su entrada, me fui a la tienda de videos y alquilé “Invictus”. Quedé fascinada de verdad. Ahora sólo me falta leer los dos libros que ud. recomienda. Al menos, el primero. Gracias de nuevo.

    Estas cosas también son importantes, por favor no deje de escribir sobre esos temas.

  12. Katherine, seguiré su consejo. Me alegra que haya mostrado interés en el tema ya que en el contenido de estos dos libros se puede apreciar la gran voluntad, valor personal y liderazgo del señor Mandela. Este es un hombre-ejemplo.

  13. Dr. Alburquerque, soy un gran admirador suyo, las razones son obvias solo hay que verlo entregarse con tanta dedicación por su pueblo, lo considero un artista que dibuja bellas sonrisas en el rostro de los más desposeídos, al igual que Gandhi y Mandela lo considero un defensor de los derechos humanos, gracias por asumir la Vice Presidencia de la República con tanta integridad y compromiso.

  14. Me siento muy honrado por tus consideraciones sobre mi persona, Henry. Agradezco tus palabras.

  15. Sin lugar a duda en el espejo de el señor NELSON MANDELA es donde debemos mirarnos, sobre todos aquellos que aspiran y estan en el poder de ejecutar el poder legislativos y judicial de todos los paices del mundo, especialmente el nuestros;la R.D. Si así lo hicieres tendriamos una nacion con orgullo y reinara la justicias del hombre con la de JEHOVA DIOS .

    ATT. SIPRIAN NILO MOREL VERAS.

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