La hora de la igualdad y la inclusión social

Este 26 de enero se conmemoró un nuevo aniversario del natalicio de nuestro Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte, y con el inicio del mes de la Patria, comenzando un nuevo año, resulta interesante cuestionarnos sobre ese rasgo pesimista que aflora en la psiquis de cada dominicano. Pesimismo que se expresaba ya en el padre de Francisco del Rosario Sánchez cuando le reprochaba su lucha por la Independencia con la advertencia de que este país nunca sería Nación. Pesimismo reflejado en la obra de ilustres pensadores, como José Ramón López y Américo Lugo, quienes fotografiaban un cuadro sombrío sobre el porvenir dominicano. Y pesimismo que se manifiesta aun en el presente cuando al dominicano se le pregunta cómo anda las cosas y nunca se oye responder que marchan bien. Continuar leyendo

16 de agosto de 2014

Conmemoramos, una vez más, la epopeya de la guerra restauradora iniciada el 16 de agosto de 1863, cuando un puñado de patriotas se alzó en Capotillo para expulsar del lar nativo al ejército español que nos ocupaba desde 1861. Fue una gesta no sólo heroica sino también de un fuerte contenido popular. Hombres y mujeres de los estratos más bajos de la población se involucraron en las luchas que hicieron posible que dos años después, en 1865, volviera a izarse el pabellón tricolor en todos los confines del país.

Pero este 16 de agosto también se conmemora los dos años de gobierno del PLD que preside el compañero Lic. Danilo Medina y, por tanto, es oportuna la ocasión para reflexionar y pasar un balance sobre lo acontecido en este lapso. La primera conclusión, que nadie osa rebatir, es la alta cota de popularidad que muestra el actual gobierno y ese respaldo es debido, fundamentalmente, a las políticas económicas y sociales que han sido puestas en práctica.

No obstante la crisis financiera y económica mundial, la que todavía no ha sido superada totalmente, la República Dominicana ha seguido creciendo y para este año se prevé un crecimiento del 5.5% del producto interno bruto, muy superior al promedio que ha sido pronosticado por la CEPAL para América Latina; el desempleo ampliado ha registrado un ligero descenso y las autoridades económicas del país anunciaron que han encontrado empleo casi 200 mil dominicanos; las inversiones extranjeras siguen fluyendo; y se ha preservado la estabilidad de la moneda nacional.

No hay duda alguna que merece un reconocimiento especial el dinamismo emprendido para ejecutar el programa de lucha contra el analfabetismo, que en muy breve tiempo nos llevará a la erradicación de este flagelo, así como el esfuerzo sostenido para la aplicación de la tanda extendida que redundará en beneficio de todos los niños, niñas y adolescentes en edad escolar.

La acción llevada a cabo por el propio presidente de la República de estimular con el crédito a los pequeños productores del campo es otro hito importante que ha contribuido a dinamizar al sector agropecuario y a combatir la pobreza rural.

La pobreza en general y la indigencia han continuado descendiendo, desde que en el año 2004 se puso en vigencia el programa Solidaridad que cubre a más de ochocientos mil hogares pobres en toda la geografía nacional y el comienzo en 2007 del régimen de salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

Todos estos logros se han ido alcanzando progresivamente desde que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) obtuvo el poder en el año de 2004, en medio de una profunda crisis que llevó la inflación al 103%, la tasa del dólar a 60 por uno, el desempleo a casi un 20% y a un millón y medio de dominicanos de clase media a la pobreza. Atrás quedó el desasosiego, la intranquilidad, la pesadumbre que nos agobiaron como pueblo bajo el gobierno del Partido Revolucionario Dominicano.

Diez años de gobierno del PLD han mostrado que marchamos con paso decisivo por la senda de la estabilidad, el desarrollo y el progreso, pero sin olvidar que aún resta mucho por hacer, especialmente en el campo de la justicia social. Persistir y fortalecer el combate contra la pobreza y la inequidad social debe ser la segunda conclusión a extraer de este examen retrospectivo que nos imponemos este 16 de Agosto, día de la Restauración, al cumplirse el segundo año del gobierno del compañero Lic. Danilo Medina y el décimo año de los gobiernos del PLD.

170 años de la Independencia

170 años de su Independencia cumple hoy la República Dominicana y cada 27 de Febrero reflexionamos sobre el valor y el sacrificio de nuestros Padres Fundadores. De Juan Pablo Duarte recordamos su firme decisión de crear una República libre y soberana, sus dotes de organizador, su amor indubitable por la Patria, su acrisolada honestidad, su trayectoria sin mácula; de Francisco del Rosario Sánchez rememoramos su intrepidez, su sagacidad para llevar hasta la culminación la obra iniciada por la Trinitaria, su responsabilidad con los compañeros, su martirio en El Cercado; y de Matías Ramón Mella, su arrojo en la puerta de la Misericordia, sus dotes de militar, su servicio en esa lucha de titanes que fue la guerra de Restauración.

En esos 170 años la República ha ido avanzado: ha perdido su soberanía en tres ocasiones; ha experimentado guerras intestinas; ha sufrido desgarradoras dictaduras, pero en cada caída se ha levantado y con paso firme y sostenido, poco a poco, gradualmente, si se quiere, ha ido conquistando nuevas metas, en una lucha incesante por el desarrollo, el progreso, y la justicia social.

Los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han sido un factor decisivo en la modernización experimentada por la República Dominicana. En el año 2004 el producto interna bruto había alcanzado la cifra de 22 mil millones de dólares y ocho años más tarde, 2012, se encontraba ya en 57 mil millones de dólares; el crecimiento de la infraestructura vial ha sido impresionante, con autovías y carreteras de cuatro carriles que unen las principales localidades del territorio nacional; los programas sociales, como el de Solidaridad, han conducido a la reducción del hambre, la disminución de la pobreza y la indigencia; se ha recuperado notablemente la superficie boscosa del país, gracias a los programas de reforestación; y en la actualidad, se libra la batalla final para erradicar antes de 2016 el analfabetismo y extender hacia toda la población la cobertura de la seguridad social.

En el día de hoy, el presidente de la República, compañero Danilo Medina, nos ha rendido cuenta de su gestión, y en su discurso pudimos apreciar cómo sigue la República Dominicana marchando por la senda del crecimiento y el bienestar.

Lo importante en este día de la Independencia es tomar conciencia de que nunca jamás debemos perder el rumbo que hemos emprendido y que todos juntos debemos continuar luchando para que la República Dominicana y sus hijos puedan decirle a los Padres Fundadores que su obra no fue en vano, que aquí estamos hoy, en pleno siglo XXI, batallando por sus ideales.

Loor a Duarte, Sánchez y Mella. Viva la República Dominicana.

27 de febrero de 2014.

Mandela: un gigante de la historia

El mundo se conmovió anoche con el anuncio de la muerte de Nelson Mandela.

Sudáfrica hoy le llora al haber perdido al hombre que luchó contra la segregación, contra la supremacía del hombre blanco, contra la violación de los derechos humanos inherentes a su pueblo.

Fue una vida de persecuciones, de torturas, de prisión por más de treinta años, pero el gigante de la historia, que fue y seguirá siendo Nelson Mandela, nunca se rindió. Sus convicciones no se lo permitieron, pues estaba consciente de que un régimen de oprobio como el apartheid no sobreviviría al paso de los tiempos.

El gobierno de Pretoria tuvo al fin que ceder a la presión mundial, al aislamiento, al juicio de los hombres y mujeres libres de la comunidad internacional, y Mandela salió de la prisión, sin encono, sin rencores; sólo para decirle a su pueblo que se debía superar el pasado, que la conciliación derrotaría a la fuerza bruta.

Fueron años de tensión, de incomprensiones de sus mismos partidarios, pero el líder se impuso con la fuerza del convencimiento y su larga jornada de servicio. El gobierno racista de Pretoria tuvo que concertar y en las primeras elecciones libres y multirraciales, el hombre Historia se impuso fácilmente a sus adversarios.

Gobernó para su pueblo y desde el poder fue, una vez más, ejemplo de humildad y, a la vez, fortaleza. Sudáfrica conquistó un puesto digno en la comunidad internacional y hoy es una de las naciones del denominado grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), a las cuales se les respeta y reconoce por haber emprendido el camino del desarrollo.

Mandela muere físicamente; pero será recordado para siempre.

Loor al luchador por la libertad y la dignidad de su pueblo. Homenaje y reverencia para quien supo batallar, en las más diversas circunstancias, hasta hacer de un sueño una realidad que hoy nos admira después de tantos años de sufrimientos y atropellos inimaginables.

¡Salve, gigante de la historia!

…………………………………………………………………
Entradas relacionadas:
Nelson Mandela, el invencible

El crisol que fraguó la figura histórica del Maestro: 50 años

Hoy se cumplen cincuenta años de un acontecimiento histórico ominoso: el derrocamiento del gobierno del profesor Juan Bosch. Electo en las primeras elecciones democráticas que se realizaron en el país luego de treinta y un años de tiranía, el 20 de diciembre de 1962, tomó juramento como presidente de la República el 27 de febrero del año siguiente y apenas siete meses después un golpe militar lo enviaba al exilio.

Se podrán discutir las causas que condujeron a los poderes fácticos a desconocer la voluntad popular, que se expresó en las urnas respaldando al Maestro con un 57% de los votos válidos; pero, la unanimidad impera cuando se estudian las decisiones adoptadas y el accionar de ese mandato popular.

Respetó a cabalidad las libertades públicas y se negó obstinadamente, en los momentos más neurálgicos de la guerra fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, a perseguir a un dominicano por sus ideas políticas. Tuvo la valentía de resistir las fuertes presiones, internas y externas, para que se declarara ilegal y se persiguiera al comunismo, exigencia que siempre rechazó señalando que la democracia debía ser tolerante con el pensamiento y creencias de los ciudadanos.

Con su política económica logró mantener la estabilidad e impulsó el desarrollo del país; aprobó la denominada ley del precio tope del azúcar, gracias a la cual limitaba las ganancias excesivas de la industria azucarera; promulgó la llamada ley de plusvalía, por la cual se dispuso el pago de un impuesto al valor adquirido por un inmueble como resultado de obras ejecutadas por la administración pública; y puso en vigencia una Constitución que se consideró, y aun hoy se la estima como tal, una de las más progresistas de América Latina.

Fue un verdadero educador y un comprometido en la lucha incesante contra los males sociales de su pueblo. Creyó en la educación y envió a miles y miles de jóvenes a estudiar en el extranjero; promovió las escuelas técnicas vocacionales y al momento de su derrocamiento se encontraban en las aduanas las maquinarias que se utilizarían en estos centros educativos; inició la reforma agraria en solidaridad con los campesinos sin tierra; llevó a cabo una intensa campaña de alfabetización y pidió transformar los locales de su partido en aulas en donde se instruyera a los analfabetos; se embarcó con entusiasmo en la aplicación de una política sanitaria y ya para septiembre habían llegado al país las tuberías para un nuevo acueducto de la ciudad de Santo Domingo.

Predicó continuamente los valores de la libertad y la democracia, de la soberanía y de la dignidad: su voz se escuchaba con respeto por medio de la radio y la televisión, a la cual acudía frecuentemente para enseñarle a su pueblo el significado de esos atributos. Fue un maestro en la presidencia. Una noche se le oyó decir:

Los pueblos dignos como los hombres de estatura moral buscan dar, no recibir, buscan ayudar, no pedir ayuda”.

Como Presidente y Maestro fue honrado a carta cabal, hasta el extremo de que el Libro Blanco que publicaron las Fuerzas Armadas a raíz de la asonada, sólo pudo decir de su persona, como si se tratara de un acto de deshonestidad, que debía la nevera que había comprado para su casa. Honesto hasta someter a la justicia a su más cercano colaborador, pues como lo explicó a su pueblo,

el Presidente de la República no tiene amigos ni enemigos, ‘arientes’ ni parientes. Todos los dominicanos son dominicanos. La ley protege a todos los dominicanos, pero la ley también le cae encima a todo dominicano que la viole”.

Fue humilde en el ejercicio de su mandato y le pidió al país que le llamaran ciudadano Presidente o señor Presidente y que a su señora esposa a nadie se le ocurriera llamarla Primera Dama, si acaso señora del Presidente. Excelente, dijo, es la comida o el perfume, pues no hay hombres excelentes, y menos por sus funciones.

Juan Bosch cayó una madrugada del 25 de septiembre de 1963. Horas antes había recibido una ovación de su pueblo al llegar al estadio Quisqueya a presenciar un espectáculo cultural. Pero, los poderes fácticos, nacionales y extranjeros no pudieron tolerar a un hombre que consagró su presidencia al servicio de su pueblo. Con su acción creyeron destruirlo, desconocerlo, humillarlo, pero cincuenta años después Juan Bosch sigue gobernando en el corazón de su pueblo, que lo recuerda diariamente como el gobernante que “ni mató ni robó”, y como el paradigma de la dignidad y la honestidad.

Como dijo aquel cura de Los Andes de Bolívar, “tu gloria crecerá, como crecen las sombras cuando el sol declina”. Aun muerto, Juan Bosch vive. El golpe de septiembre de 1963 fue ludibrio para sus autores; en cambio, para su víctima, fue crisol en donde fraguó la figura histórica del Maestro.

Loor eterno al profesor Juan Bosch.