El libre comercio: una apuesta a la desigualdad

29100615554_cf094b45cd_k

Foto: Presidencia RD —Flickr

Corría el mes de junio de 1998, cuando la Conferencia Internacional del Trabajo, reunida en Ginebra, congregaba a los representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores, para examinar un proyecto que terminaría siendo conocido como la Declaración de los Principios y Derechos Fundamentales de los Trabajadores.

En los intensos debates que se suscitaron, los países altamente industrializados, encabezados por los Estados Unidos, exigían con énfasis el respeto a los derechos de los trabajadores y condiciones dignas de trabajo. Para un observador aguzado –especialmente para un discípulo de Juan Bosch a quien se le ha enseñado que, en política, siempre es más importante lo que no se ve, lo que se esconde bajo las apariencias de buenas intenciones– resultaba extraño que una nación como los Estados Unidos que no había ratificado los convenios de la OIT sobre libertad sindical y negociación colectiva se erigiera, de pronto, en adalid de la causa de los trabajadores. La expresión de uno de los ardorosos defensores del proletariado, si se me permite la ironía, vino a develar el misterio: “era necesario impedir el dumping social”. Continuar leyendo

16 de agosto de 2014

Conmemoramos, una vez más, la epopeya de la guerra restauradora iniciada el 16 de agosto de 1863, cuando un puñado de patriotas se alzó en Capotillo para expulsar del lar nativo al ejército español que nos ocupaba desde 1861. Fue una gesta no sólo heroica sino también de un fuerte contenido popular. Hombres y mujeres de los estratos más bajos de la población se involucraron en las luchas que hicieron posible que dos años después, en 1865, volviera a izarse el pabellón tricolor en todos los confines del país.

Pero este 16 de agosto también se conmemora los dos años de gobierno del PLD que preside el compañero Lic. Danilo Medina y, por tanto, es oportuna la ocasión para reflexionar y pasar un balance sobre lo acontecido en este lapso. La primera conclusión, que nadie osa rebatir, es la alta cota de popularidad que muestra el actual gobierno y ese respaldo es debido, fundamentalmente, a las políticas económicas y sociales que han sido puestas en práctica.

No obstante la crisis financiera y económica mundial, la que todavía no ha sido superada totalmente, la República Dominicana ha seguido creciendo y para este año se prevé un crecimiento del 5.5% del producto interno bruto, muy superior al promedio que ha sido pronosticado por la CEPAL para América Latina; el desempleo ampliado ha registrado un ligero descenso y las autoridades económicas del país anunciaron que han encontrado empleo casi 200 mil dominicanos; las inversiones extranjeras siguen fluyendo; y se ha preservado la estabilidad de la moneda nacional.

No hay duda alguna que merece un reconocimiento especial el dinamismo emprendido para ejecutar el programa de lucha contra el analfabetismo, que en muy breve tiempo nos llevará a la erradicación de este flagelo, así como el esfuerzo sostenido para la aplicación de la tanda extendida que redundará en beneficio de todos los niños, niñas y adolescentes en edad escolar.

La acción llevada a cabo por el propio presidente de la República de estimular con el crédito a los pequeños productores del campo es otro hito importante que ha contribuido a dinamizar al sector agropecuario y a combatir la pobreza rural.

La pobreza en general y la indigencia han continuado descendiendo, desde que en el año 2004 se puso en vigencia el programa Solidaridad que cubre a más de ochocientos mil hogares pobres en toda la geografía nacional y el comienzo en 2007 del régimen de salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

Todos estos logros se han ido alcanzando progresivamente desde que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) obtuvo el poder en el año de 2004, en medio de una profunda crisis que llevó la inflación al 103%, la tasa del dólar a 60 por uno, el desempleo a casi un 20% y a un millón y medio de dominicanos de clase media a la pobreza. Atrás quedó el desasosiego, la intranquilidad, la pesadumbre que nos agobiaron como pueblo bajo el gobierno del Partido Revolucionario Dominicano.

Diez años de gobierno del PLD han mostrado que marchamos con paso decisivo por la senda de la estabilidad, el desarrollo y el progreso, pero sin olvidar que aún resta mucho por hacer, especialmente en el campo de la justicia social. Persistir y fortalecer el combate contra la pobreza y la inequidad social debe ser la segunda conclusión a extraer de este examen retrospectivo que nos imponemos este 16 de Agosto, día de la Restauración, al cumplirse el segundo año del gobierno del compañero Lic. Danilo Medina y el décimo año de los gobiernos del PLD.

170 años de la Independencia

170 años de su Independencia cumple hoy la República Dominicana y cada 27 de Febrero reflexionamos sobre el valor y el sacrificio de nuestros Padres Fundadores. De Juan Pablo Duarte recordamos su firme decisión de crear una República libre y soberana, sus dotes de organizador, su amor indubitable por la Patria, su acrisolada honestidad, su trayectoria sin mácula; de Francisco del Rosario Sánchez rememoramos su intrepidez, su sagacidad para llevar hasta la culminación la obra iniciada por la Trinitaria, su responsabilidad con los compañeros, su martirio en El Cercado; y de Matías Ramón Mella, su arrojo en la puerta de la Misericordia, sus dotes de militar, su servicio en esa lucha de titanes que fue la guerra de Restauración.

En esos 170 años la República ha ido avanzado: ha perdido su soberanía en tres ocasiones; ha experimentado guerras intestinas; ha sufrido desgarradoras dictaduras, pero en cada caída se ha levantado y con paso firme y sostenido, poco a poco, gradualmente, si se quiere, ha ido conquistando nuevas metas, en una lucha incesante por el desarrollo, el progreso, y la justicia social.

Los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han sido un factor decisivo en la modernización experimentada por la República Dominicana. En el año 2004 el producto interna bruto había alcanzado la cifra de 22 mil millones de dólares y ocho años más tarde, 2012, se encontraba ya en 57 mil millones de dólares; el crecimiento de la infraestructura vial ha sido impresionante, con autovías y carreteras de cuatro carriles que unen las principales localidades del territorio nacional; los programas sociales, como el de Solidaridad, han conducido a la reducción del hambre, la disminución de la pobreza y la indigencia; se ha recuperado notablemente la superficie boscosa del país, gracias a los programas de reforestación; y en la actualidad, se libra la batalla final para erradicar antes de 2016 el analfabetismo y extender hacia toda la población la cobertura de la seguridad social.

En el día de hoy, el presidente de la República, compañero Danilo Medina, nos ha rendido cuenta de su gestión, y en su discurso pudimos apreciar cómo sigue la República Dominicana marchando por la senda del crecimiento y el bienestar.

Lo importante en este día de la Independencia es tomar conciencia de que nunca jamás debemos perder el rumbo que hemos emprendido y que todos juntos debemos continuar luchando para que la República Dominicana y sus hijos puedan decirle a los Padres Fundadores que su obra no fue en vano, que aquí estamos hoy, en pleno siglo XXI, batallando por sus ideales.

Loor a Duarte, Sánchez y Mella. Viva la República Dominicana.

27 de febrero de 2014.

Completar la obra de Duarte

Banderas 4

Este nuevo aniversario de la Independencia lo celebraremos en el año que conmemoramos el bicentenario del nacimiento del Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte. Los ideales de Duarte, su lucha, su fe en la Patria, su sacrificio, su honestidad a toda prueba, su incansable fatigar por dejarnos una nacionalidad, son los valores que hoy debemos cultivar para continuar hacia el progreso y el bienestar de nuestro pueblo.

El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) fue constituido por el maestro Juan Bosch, con la finalidad de continuar y completar la obra que Duarte inició. En esta época de globalización, de profunda crisis económica y financiera, del surgimiento de un nuevo modo de producción en las empresas, que las fragmenta y debilita al movimiento sindical, cuando se hace más necesario que nunca que en el país se luche contra la pobreza y la indigencia, es necesario que todos los peledeístas y con ellos, los buenos dominicanos, aunamos esfuerzos para respaldar las acciones que lleva a cabo el gobierno del compañero Danilo Medina, su cruzada por la alfabetización, su respaldo a los productores campesinos, su iniciativa para la promoción de proyectos de turismo ecológico, su apoyo al desarrollo local y su defensa y expansión del programa Solidaridad.

Con un PLD unido, combatiendo denodadamente a quienes pretenden desacreditar la figura de su líder, el compañero Leonel Fernández, e integrados todos en la ardua tarea de nuestro gobierno por continuar la lucha que se viene librando por el progreso y la justicia social, cumpliremos con el mandato de nuestro Congreso Constituyente y nos haremos merecedores del legado de nuestro Padre fundador, Juan Pablo Duarte.

Que el 27 de Febrero sea día de reflexión y compromiso peledeísta para no desmayar y continuar adelante.

¡Viva la Patria!

Crónica sobre Ecuador

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos escénicas de Quito: Magnus von Koeller y Scipio – Flickr.

No hubo mayores sobresaltos en los resultados del proceso electoral ecuatoriano. El presidente, Rafael Correa, alcanzó la cota del 56% de los votos válidos, en tanto que Guillermo Lasso, el candidato que ocupó el segundo lugar en la justa sólo logró un 22%. Ante una oposición fraccionada en siete organizaciones, sostenía Participación Ciudadana del Ecuador, sus votos se dividirían y la reelección del mandatario estaba asegurada en una primera vuelta, pues si no llegaba al cincuenta por ciento más uno, obtendría más del cuarenta y le llevaría más de diez puntos a su rival más cercano, fórmula constitucional que en el peor de los escenarios le aseguraría la victoria.

Como Jefe de los Observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), con un equipo de base compuesto por técnicos y con cincuenta y un observadores presentes en diecisiete de las provincias de Ecuador, estuvimos en ese país durante los diez días que precedieron al domingo 17 de febrero.
Continuar leyendo