Rafael Alburquerque: Danilo enfrentó la vida con seriedad

Yo no sabía que había publicado tanto—, me dice con los ojos muy abiertos y encogiendo los hombros. Ha estado revisando la lista actualizada de obras publicadas en su blog, la página está abierta en su iPad, que descansa sobre la mesita de centro. —Así es, Doctor, aunque no lo crea—, respondo. El Vicepresidente ha tenido la gran gentileza de concederme la primera de la que espero sea una serie de entrevistas para su blog. Me ha recibido en su despacho, muy ordenado y luminoso. Una pequeña mesita con fotos a la izquierda de su escritorio (el lado del corazón) y el retrato del maestro Oviedo en la pared del fondo llaman mi atención a primera vista. Decido examinar las fotos en mayor detalle cuando regrese y concentrar toda mi atención en mi anfitrión.

El doctor Rafael Alburquerque es un hombre pausado, de modales impecables. Sin embargo su mirada, muy despierta, y su sonrisa rápida contrastan con esta calma aparente. Su gran altura se hace sentir aunque esté sentado.

En esta primera entrevista —realizada a mediados de septiembre pasado, cuando todas las encuestas daban como ganador en las próximas elecciones de Mayo de 2012 al candidato de oposición, Hipólito Mejía— el Vicepresidente expresa su punto de vista sobre Danilo Medina, el candidato presidencial de su propio Partido, el de la Liberación Dominicana.

¿Hace cuánto que conoce a Danilo, Doctor?
Desde la fundación del Partido, en el año 1973. ¿A ver…? ¡Son casi cuarenta años! Danilo siempre fue un activista, desde sus años de dirigente estudiantil. Comenzó como militante y fue escalando posiciones gracias a un trabajo tesonero en la propia formación, así como en la organización del Partido.

¿Por qué confiar en él?
La mayor garantía de lo que es Danilo es su trayectoria como ser humano. Nació en una familia humilde, en un pequeño poblado de San Juan de la Maguana y con su propio esfuerzo y su capacidad –siempre fue un estudiante meritorio– se fue formando. Se hizo ingeniero químico en la UASD y luego se graduó en Intec de economista. Eso demuestra que enfrentó la vida con seriedad, se fue trazando metas y con su estudio y su esfuerzo las fue alcanzando. En lo personal, el compañero Danilo es un hombre sencillo, afable y amigo de sus amigos.

¿Cómo ve esta segunda candidatura de Medina en las elecciones que se aproximan?
En el año 2000, el PLD era un partido pequeño. Contó con el Reformista para ganar en el 96, pero en el 2000 no hubo ese apoyo. Ahora el PLD es el partido más grande del país, con más de 2 millones de miembros. Pero además, el país recuerda la grave situación que vivió bajo el gobierno de Hipólito Mejía, de 2000 a 2004. 1 millón 500 mil de personas de clase media cayeron en la pobreza. La tasa de pobreza nosotros la dejamos en 28% en 2000 y llegó a 42% en apenas 4 años; la indigencia pasó de un 8% a un 16%, se dobló… El desempleo era de 13.9%; cuando regresamos, en 2004, estaba en 19.7%. La inflación creció a 60 por 1 y la tasa de cambio del dólar llegó a 58 por 1. Esas cosas hay que recordarlas y tampoco hay que olvidar que en esa época no había crisis mundial, todo lo contrario. Yo no tengo ninguna duda de que Danilo Medina ganará las elecciones.

Sin embargo, como en todas las elecciones, hay una alta proporción de votantes jóvenes y una buena parte de ellos no vivieron la situación que usted describe.
Yo sé que los jóvenes entre 18 y 25 años no vivieron esa época, eran niños o a lo sumo muchachos de 10 a 13 años. Para ellos, eso es historia. Pero lo importante es que reflexionen, que escudriñen el pasado para que se den cuenta de lo que sus propias familias sufrieron —y sufrieron mucho— bajo el gobierno de Hipólito Mejía. Es cierto que hay muchas necesidades y que nuestro gobierno no ha podido resolver todos los problemas, pero también es cierto que el país ha crecido sostenidamente, que el desempleo se ha reducido y que la pobreza también ha mermado. Y las cifras que comprueban lo que digo no son del Gobierno o del Banco Central, sino que son resultados de estudios de organismos como la CEPAL. —Hace una pausa y reflexiona—. Recordar estas cosas es como cuando se habla de lo que fue Lilís, o como cuando a los hijos y a los nietos yo les hablo de Trujillo. A los jóvenes, que se informen. Que busquen en los periódicos de esos años, que ya había Internet. O en YouTube. Que vean cómo era tener en nuestro país un presidente que era objeto de burla…

¿Y usted cree que el resto de la población se acuerde de todo aquello?
Yo espero… y si no, tenemos que recordárselo.

Solidaridad: líder de la nueva generación de programas de transferencias condicionadas


En el barrio de La Gallera, en las afueras de Santo Domingo, cientos de niños y jóvenes pasan el día en las calles, ajenos a los grupos de turistas que recorren el centro de la ciudad. A pesar de las altas tasas de desempleo y de la situación de pobreza, la vida transcurre tranquila. Dayana Gómez, una joven del barrio, embarazada de su cuarto hijo, nos cuenta del programa de transferencias condicionadas llamado “Solidaridad”. “Antes de que existiera el programa, mi marido y yo teníamos problemas para llegar a fin de mes. Las cosas no son fáciles acá y menos con una familia a tu cargo”.

La historia de la familia Gómez no es muy diferente de las de otros cientos de miles de hogares en la República Dominicana. Pero muchas de esas historias están cambiando desde que se lanzó Solidaridad, un programa con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mediante el cual más de 500 mil familias en situación de pobreza reciben transferencias de efectivo de la red de protección social del Gobierno dominicano, a cambio de que estas cumplan con una serie de responsabilidades en el ámbito de la salud y la educación.

“Ahora, al menos tengo suficiente para comprar las cosas básicas para la casa y mis hijos están yendo a la escuela”, continúa Gómez. “También los llevo al centro de salud cuando el doctor nos los dice. El mayor, que tiene 14, acaba de empezar la secundaria”, comenta Gómez.

El programa Solidaridad, que en la actualidad beneficia al 76% de los hogares en extrema pobreza del país, se ha convertido en la principal herramienta de inversión en capital humano entre esta población desfavorecida.


Así comienza el artículo llamado “Transferencias ayudan a dominicanos.| Programa Solidaridad, contribuye a reducir la pobreza en República Dominicana a más de 500 mil familias”, publicado hace cuatro días en el sitio web del BID.

En el documental producido por el BID, Ignez Tristao, economista brasileña con un doctorado en Economía de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, y las especialidades de Economía de la Salud y Economía laboral, de la División de Protección Social del BID, afirma que:

República Dominicana, después de sus dos años de trabajo, está liderando la nueva generación de programas de transferencia condicionada. Eso nos demuestra que los programas de tranferencia condicionada pueden llegar más allá que solamente aumentar el uso de servicios; realmente pueden tener resultados, en términos de mejorar la salud de las personas, la salud de los niños, la salud de las mujeres embarazadas y realmente mejorar el conocimiento que los jóvenes y niños pueden tener en la escuela.

El Programa Solidaridad, bajo la dirección del licenciado Fernando Reyes Castro, es parte fundamental del Gabinete de Políticas Sociales, a cargo del vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque.

Rafael Alburquerque: tan sólo recordar la gestión de gobierno 2000-2004 es doloroso

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, afirmó que lo importante es seguir trabajando en favor del desarrollo de nuestro país, para que el dólar no aumente al 58 por uno y la inflación al 160 por ciento, como ocurrió durante el gobierno de Hipólito Mejía.

Para el pueblo dominicano es doloroso tan sólo recordar el caos, el desorden, el incremento de la pobreza y el descrecimiento económico de aquellos días.

El vicemandatario ofreció estas declaraciones durante una entrevista televisiva en el programa Matinal 5 que se transmite por Telemicro.

A pesar de que se pudieran malinterpretar algunas acciones a las que ha tenido que recurrir el Gobierno para enfrentar la crisis económica, que no es propia del país, sino producto de una crisis global, aún así no son comparables los resultados económicos del gobierno del PLD con los del gobierno de 2000-2004.

Dijo también que espera que en la presente campaña electoral se debatan conceptos e ideas y que no se caiga en groserías e insultos; insistiendo en lo interesante y atractivo que sería para los electores hacer las comparaciones de ambas gestiones de gobierno.

“A partir del 16 de agosto habrá una realidad: el presidente de la República será Danilo Medina”, expresó el Vicepresidente.

Rafael Alburquerque: soy un eterno optimista, por eso creo en las nuevas generaciones

El doctor Rafael Alburquerque, vicepresidente de la República Dominicana, asisitió como orador invitado en el solemne acto de graduación de más de 1,600 estudiantes de la Universidad del Este en San Juan, Puerto Rico.

En su discurso, que por su importancia publicamos en toda su extensión, el doctor Alburquerque anunció el próximo proyecto de capacitación de oficiales de la Policía Nacional dominicana en materia de justicia criminal, por parte de la Universidad del Este.

Además, afirmó que no existe una jurisdicción que tenga mejores características culturales e idiomáticas que Puerto Rico para servir de puente comercial entre los Estados Unidos y Latinoamérica y enfatizó la necesidad de presentar a Puerto Rico y a República Dominicana como destinos de inversión y actividad comercial.

Concluyó exhortando a los jóvenes a ser los forjadores, en el futuro y también en el presente de un fuerte sentido de dignidad, justicia y responsabilidad.

Feliz día a todas las madres

Sobre las madres se han escrito tantas cosas, que se podría llenar una enciclopedia completa en varios volúmenes. Desde las tiernas y sencillas estrofas que aprendemos con nuestros primeros balbuceos, himnos, canciones y poemas, hasta novelas de la talla de ese clásico que es “La Madre”, de Máximo Gorki, que relata la historia de la Revolución rusa a través de la transformación de la mamá del protagonista. Esta mujer –al igual que muchas otras madres, como las de la Plaza de Mayo– sigue a su propio hijo a una causa que piensa justa y luego lo ve reflejado en los ojos de todos sus compañeros de lucha, acrecentando así sus legendario instinto, su capacidad infinita para nutrir, para proteger, para cuidar, para enseñar y para amar. Para entregar la vida por quienes dieron a luz.

Es poco lo que quien escribe podría agregar que sirviera como un homenaje a la altura de las madres dominicanas que celebran hoy su día.

En un mundo donde los valores familiares se han ido desvirtuando progresivamente, en el que la comunicación entre las personas sufre la mutilación de la vida moderna, nuestro pueblo es de los pocos donde aún se venera de corazón la figura casi sagrada de la madre. Y es bueno que así sea. Su “abnegación sin par”, como reza nuestro Himno a las Madres, merece el reconocimiento diario, no sólo el de un día como hoy. Podría escribir un libro completo con las historias que he vivido y presenciado que reflejan esta abnegación. Nuestras madres, tan a menudo padres y madres a la vez, no importa la dificultad de las condiciones materiales en que se encuentren, son quienes logran día a día el avance de nuestra Nación, a través del avance de cada uno de sus hijos e hijas a quienes apoya y alienta sin descanso. Ningún sistema educativo o económico de ningún país podría tener éxito si no fuera por esta contribución callada y constante de casi la mitad de nuestra población adulta.

Gracias a todas y cada una de ustedes. Sin sus esfuerzos cotidianos, sin su apoyo y su ejemplo, nuestro país no sería hoy lo que es.