Rafael Alburquerque: tan sólo recordar la gestión de gobierno 2000-2004 es doloroso

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, afirmó que lo importante es seguir trabajando en favor del desarrollo de nuestro país, para que el dólar no aumente al 58 por uno y la inflación al 160 por ciento, como ocurrió durante el gobierno de Hipólito Mejía.

Para el pueblo dominicano es doloroso tan sólo recordar el caos, el desorden, el incremento de la pobreza y el descrecimiento económico de aquellos días.

El vicemandatario ofreció estas declaraciones durante una entrevista televisiva en el programa Matinal 5 que se transmite por Telemicro.

A pesar de que se pudieran malinterpretar algunas acciones a las que ha tenido que recurrir el Gobierno para enfrentar la crisis económica, que no es propia del país, sino producto de una crisis global, aún así no son comparables los resultados económicos del gobierno del PLD con los del gobierno de 2000-2004.

Dijo también que espera que en la presente campaña electoral se debatan conceptos e ideas y que no se caiga en groserías e insultos; insistiendo en lo interesante y atractivo que sería para los electores hacer las comparaciones de ambas gestiones de gobierno.

“A partir del 16 de agosto habrá una realidad: el presidente de la República será Danilo Medina”, expresó el Vicepresidente.

Mucho ojo con la economía mundial

A principios de este año los expertos financieros y los economistas norteamericanos vaticinaron que programas de inversiones, como el puesto en práctica por el Gobierno de Barak Obama, conducirían a una economía de crecimiento moderado que pondría fin a la crisis financiera mundial. En efecto, a principios de este año se vaticinaba que la economía norteamericana terminaría el 2010 con un crecimiento cercano al tres por ciento.

Sin embargo, en estos momentos los datos económicos que se manejan hacen temer un retorno a la recesión mundial y una recaída en la economía norteamericana. En los Estados Unidos de América el desempleo continúa en un diez por ciento, sin que se vislumbre una reducción siquiera moderada de esa cifra; la caída en julio de un 27.2% con respecto a junio de las ventas de las casas y departamentos produce un pesimismo en los mercados; el precio del barril del crudo ligero ha descendido a 71.45 dólares, el más bajo desde hace dos meses; y las monedas de refugio, el yen japonés y el franco suizo se han fortalecido respecto al dólar norteamericano.

La euforia existente a principios de año ha desaparecido. Ahora se es más prudente al examinar la situación. Algunos analistas hablan de que marchamos hacia una nueva recesión de carácter mundial; no obstante, otros explican que ésta no se producirá a pesar de estos signos negativos. En todo caso, en lo que sí todo el mundo está conteste es que hay que dejar a un lado el entusiasmo de principios de año, y considerar que la salida de la crisis será muy lenta.

Hay que estar pendientes de esta evolución de la economía mundial y adoptar las medidas pertinentes, como lo ha venido haciendo el país, para evitar males y sufrimientos a nuestro pueblo.

Aquí hemos crecido en el primer semestre de este año un vigoroso 7.5% y la inflación acumulada de enero a junio no ha pasado del cinco por ciento. Aguardamos con optimismo un fin de año con cifras tan promisorias como las alcanzadas en el primer semestre. Pero debemos continuar alertas, pues la crisis financiera global aún no ha desaparecido.