Catorce de Junio

Hoy conmemoramos un nuevo aniversario del 14 de junio. Fecha doblemente histórica. Primero, en el año de 1959, fue la expedición de los bravos dominicanos que arribaron por Constanza, Estero Hondo y Maimón para luchar armas en las manos contra la oprobiosa tiranía de Trujillo. Luego, seis meses después, enero de 1960, el movimiento clandestino de la resistencia interior, denominado 14 de junio, que manifestó su rebeldía contra la dictadura.

Los expedicionarios fueron masacrados brutalmente por las fuerzas represivas. No sólo cayeron en los frentes de batalla, sino que además a los prisioneros los torturaron salvajemente y los fusilaron en la que es hoy Academia Batalla de Las Carreras. Fueron pocos los sobrevivientes.

Los detenidos en enero del 60 fueron conducidos a centros de terror en donde los despojaron de sus ropas, los hicieron dormir desnudos en celdas estrechas, surcaron sus espaldas con latigazos, les extirparon las uñas, los sentaron en la silla eléctrica. Algunos fallecieron, la mayoría conservaron la vida.

Estos dos hechos representaron el inicio del fin de la dictadura. Mujeres y hombres que no obstante la brutalidad del régimen despótico tuvieron el valor y la dignidad, a riesgo de sus vidas, de abrazar la causa de la libertad y el decoro.

Recordemos su sacrificio y que la Patria siempre les otorgue su reconocimiento.

Minerva, Patria y María Teresa: cincuenta años

Hoy se cumplen cincuenta años del alevoso y brutal asesinato de las hermanas Mirabal. Fue un 25 de noviembre del año 1960. Año terrible para el pueblo dominicano pero, al mismo tiempo; año en que comenzó el fin de la tiranía, que finalmente cayó abatida el 30 de mayo de 1961.

En junio de 1959 llegaron los bravos soldados de la libertad. Constanza, primero; días después, Estero Hondo y Maimón. Cierto que en pocas semanas las fuerzas despóticas habían masacrado a los valerosos expedicionarios, pero su sacrificio y coraje despertaron los más nobles valores de nuestro pueblo, conduciendo a una resistencia interna que muy pronto se manifestaría en contra del tirano, mediante panfletos lanzados en la plaza pública y en las aulas universitarias, y por conducto de una organización conspirativa que llevaría el nombre de 14 de Junio.

En enero de 1960 miles de dominicanos fueron a la cárcel. La conspiración había sido develada por los esbirros de la tiranía. Minerva, Patria y María Teresa fueron arrestadas. También Manolo Tavárez Justo, esposo de Minerva y líder del movimiento. El clamor popular se hizo sentir con fuerza. La protesta callada, pero firme, se respiraba en el aire. Por primera vez en treinta años de postración el pueblo se indignaba contra el sátrapa, y familiares de los apresados cantaban a viva voz el Himno Nacional a las puertas del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva. El gobierno del tirano se vio forzado a ir dejando poco a poco en libertad a los detenidos.

La tiranía estaba ya herida de muerte y entró en un proceso degenerativo de locura. En junio de ese año 1960 Trujillo atentó contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, en un hecho que casi le costó la vida al mandatario de Venezuela. El país fue sancionado por la Organización de Estados Americanos y todos los países de América rompieron sus relaciones diplomáticas y comerciales con la República Dominicana.

Cinco meses después, un 25 de noviembre, caían destrozadas, asesinadas salvajemente, las heroicas hermanas Mirabal. Habían viajado a Puerto Plata a visitar en la cárcel a sus maridos, todavía detenidos por el complot del 14 de junio. Junto con ellas, un humilde hombre de pueblo, Rufino de la Cruz, su chofer, también era asesinado.

Pero el tirano se equivocaba. Las hermanas Mirabal no morirían. Cincuenta años después siguen vivas en el corazón del pueblo dominicano. Y en todo el mundo, ese 25 de noviembre ha sido declarado por las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Su abnegación, su lucha, su amor por la libertad, no fue en vano. ¡Loor a Minerva, Patria y María Teresa Mirabal!

In memoriam

Poncio Pou Saleta falleció el pasado sábado y fue enterrado al día siguiente. Fue uno de los pocos que sobrevivieron a la persecución, el acoso y el terror implantados por la tiranía de Trujillo contra los expedicionarios que llegaron al país el 14 de junio de 1959 para luchar contra el régimen despótico que sojuzgaba al pueblo dominicano.

El 14 de junio de 1959 llegó por Constanza el primer contingente de los patriotas, encabezados por Enrique Jimenes Moya. Días más tarde arribaron por Estero Hondo y Maimón, en Puerto Plata, el resto de los luchadores por la libertad: dominicanos, cubanos (como Delio Gómez Ochoa, aun vivo, y Pablito Mirabal), venezolanos, norteamericanos y de otras nacionalidades.

Desde el punto de vista militar, la expedición fracasó; pero desde la óptica política fue todo un éxito. A partir de ese momento prendió “la llama augusta de la libertad”, pues comenzó a expandirse la resistencia interna. En enero de 1960, cientos de jóvenes y algunos de mayor edad eran apresados y llevados a la ergástula de “La 40”, por haberse organizado en un movimiento de combate contra el Tirano, que tomó el nombre de la fecha de llegada de la expedición, 14 de Junio. Todo el año de 1960 transcurrió en crispación y rebeldía. El 25 de noviembre fueron asesinadas las hermanas Mirabal y el Tirano sería ajusticiado el 30 de mayo de 1961, esto es, unos pocos días antes de haberse cumplido los dos años del retorno a la Patria de los héroes y mártires de junio.

Poncio Pou Saleta fue toda su vida un luchador. Salió al exilio y sacrificó mujer e hijos para enrolarse a la expedición, consciente de que su vida corría peligro. Paradigma del patriota, del ciudadano ejemplar, del hombre que no claudica en sus ideales.

A Poncio Pou Saleta lo enterramos este domingo, pero hombres como él no mueren, porque su nombre perdurará para siempre en la memoria colectiva de nuestro pueblo.

Loor al patriota que con su sacrificio hizo posible que hoy los dominicanos gocemos de la libertad y de un régimen de derecho.

Pintura del interior del Monumento a los Héroes del 14 de Junio, erigido este año en la Avenida Poncio Pou Saleta, mejor conocida como Metropolitana, en los Jardines de Santiago.