Unidos contra el hambre en el Día Mundial de la Alimentación

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Con un hermoso acto en el que participaron madres y niños beneficiarios del Programa Solidaridad del municipio de La Vega, el vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, dio apertura ayer sábado al Proyecto de Nutrición Materno Infantil, que beneficiará a 50 mil niños y niñas en todo el país.

La apertura del proyecto gubernamental coincidió con la celebración del Día Mundial de la Alimentación, y se adhiere al movimiento “Unidos Contra el Hambre”, patrocinado por el Fondo de de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

El proyecto se realiza en coordinación con el Programa Mundial de Alimentos y el Ministerio de Salud, y tiene el propósito de mejorar también la nutrición de las mujeres embarazadas y lactantes que pertenecen a los 529 mil hogares que participan en Solidaridad.

La iniciativa incluye “Las Chispitas Solidarias”, suplemento nutricional dirigido a fortalecer la alimentación de niños con edades entre cero y cinco años, a fin de garantizar su correcta nutrición.

Para la ejecución del proyecto el Programa Solidaridad ha creado una estructura que garantizará su permanencia, la vigilancia comunitaria nutricional, un sistema de almacenamiento y distribución de los suplementos micronutrientes.

Los beneficiarios del Proyecto de Nutrición Materno Infantil en La Vega serán inicialmente 3,275 hijos de los inscritos en Solidaridad, para lo cual el Gobierno destinará una inversión de 80 mil dólares sólo en esta provincia, lo que será extendido a medida que el Programa ingrese nuevos hogares.

Con ello, el Programa Solidaridad continúa haciendo énfasis en la promoción humana de los miembros de los hogares beneficiarios.

Frente al cambio climático: Adaptación, mitigación, transparencia y financiamiento

Ayer concluyó en Santo Domingo el V Foro Latinoamericano y Caribeño de Carbono. Se trata del evento internacional de mayor importancia, y el principal espacio hemisférico para negociaciones que marquen nuevos rumbos en las estrategias y medidas para reducir el efecto invernadero en el planeta. El evento fue organizado por la Comisión Nacional de Cambio Climático, en coordinación con el Banco Mundial, la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones (IETA), la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el Centro Riso del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (URC), el Banco Interamericano de Desarrollo y la Conferencia de las Naciones Unidas Sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). A continuación, transcribimos el discurso del vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, durante la apertura del Foro.

Señoras y Señores:

Es un honor para mí participar en este prestigioso foro y sumarme al distinguido grupo de líderes de las naciones que lo integran. Nos congregamos aquí en Santo Domingo porque el cambio climático representa un grave y creciente peligro para nuestros pueblos. No estarían hoy aquí si no estuvieran convencidos, como yo, de que este peligro es real. Es ciencia, no ficción. El cambio climático desenfrenado representa la mayor amenaza de la humanidad en el siglo XXI, y un peligro inaceptable para nuestra sobrevivencia, nuestras economías y nuestro planeta. De eso estamos muy conscientes.

Entonces, la interrogante que se nos presenta ya no es el carácter del desafío: es nuestra capacidad de hacerle frente. Si bien la realidad del cambio climático no está en duda, nuestra capacidad de tomar medidas colectivas sí lo está, y depende de ella.

La comunidad internacional tiene 15 años debatiendo la problemática del cambio climático en el ámbito de las Naciones Unidas para avanzar en la concertación de un acuerdo climático justo y equitativo, con cuyos resultados estemos conformes todos, países desarrollados y en vía de desarrollo, ricos y pobres, pero, sobre todo, resultados orientados a la defensa de la vida y los medios que la sustentan.

Nuestra delegación participa en el proceso de negociación llena de entusiasmo y deseos de cooperación como firme defensora del principio de responsabilidad común pero diferenciada. Estuvo en Copenhague el pasado año y estará en Cancún en la COP16 este año, no para señalar culpables, pues estamos conscientes que somos los herederos de los errores que otros cometieron en el pasado. No obstante, entendemos que llegó la hora de reparar y compensar. La forma en que hemos organizado el desarrollo humano ha demostrado ser ineficiente; definitivamente no es equitativo y terminará afectándonos a todos, pero con mayor impacto a los países más vulnerables, como la República Dominicana.

Para avanzar en el proceso de negociación y llegar a un consenso con respecto al nuevo régimen climático pos 2012, debemos adoptar una serie de medidas estratégicas.

En primer lugar, las principales economías deben presentar propuestas nacionales decisivas, que reduzcan sus emisiones y comenzar a revertir la situación con respecto al cambio climático. Nos complace que muchos países desarrollados ya han presentado sus metas de reducción de emisiones. Pero no ha sido suficiente para alcanzar el necesario 25% de reducción de emisiones a partir de 2012, como lo establece el IPCC. Necesitamos alcanzar objetivos significativos, objetivos ambiciosos. Y estoy seguro de que el mundo desarrollado cumplirá la promesa de reducir sus emisiones en más de un 80 por ciento para el 2050, conforme a lo establecido por la ciencia.

En segundo lugar, debemos tener un mecanismo bajo la Convención para vigilar el cumplimiento con lo prometido y compartir esta información de manera transparente. Estas medidas no deben interferir ni atentar contra la soberanía de ningún país, por grande o pequeña que sea su economía. Sin embargo, deben garantizar que el convenio sea digno de crédito y que cumplamos con nuestras obligaciones, pues sin ese grado de responsabilidad, todo acuerdo sería palabras vanas en papel.

No sé cómo se logra un acuerdo internacional en el que todos no compartamos información y garanticemos el cumplimiento de nuestros compromisos. No tiene sentido. No sería una victoria de la humanidad.

En tercer lugar, debemos tener financiamiento que ayude a los países en desarrollo, particularmente a los menos desarrollados y más vulnerables, a adaptarse al cambio climático. A partir de Copenhague se creó un mecanismo de financiación de inicio-rápido (fast-start funding), que otorgaría hasta $10,000 millones en el 2012. Con posibilidades mediante un esfuerzo mundial para movilizar $100,000 millones en financiamiento para el 2020, hasta el momento el mundo en desarrollo no ha visto los «desembolsos rápidos». Es cada vez más urgente la adaptación a los efectos del cambio climático. La manera inteligente en que nos adecuemos a estos nuevos tiempos e impactos marcará el éxito de sobrevivencia de nuestras sociedades, ecosistemas y especies, a través de la adaptación obligada.

Adaptación, Mitigación, Transparencia y financiamiento. Es una fórmula clara; una que se ciñe al principio de soluciones colectivas, pero con respuestas y capacidades diferenciadas. Y constituyen un acuerdo significativo, uno que nos lleva más lejos de lo que hasta ahora hemos llegado como comunidad internacional.

Solo quiero decirles que se nos está acabando el tiempo. Estamos seguros que muchos consideran que esta fórmula que he descrito es imperfecta. Ningún país logrará todo lo que desea. Hay algunos países en desarrollo que quieren ayuda incondicional y sin obligaciones en cuanto a la transparencia. Piensan que los países más avanzados deben pagar un precio más alto. Hay algunos países avanzados que piensan que los países en desarrollo no pueden absorber esta asistencia, o que no será posible hacerlos rendir cuentas efectivamente, y que los países de más rápido crecimiento en emisiones del mundo deben asumir una mayor responsabilidad.

Conocemos las fallas porque hemos sido prisioneros de ellas durante muchos años. Estas conversaciones internacionales se han llevado a cabo esencialmente durante casi dos décadas, y tenemos muy poco que mostrar por ello, aparte de una aceleración creciente del fenómeno del cambio climático.

Señoras y señores, la humanidad vivió, hace apenas dos años una crisis a escala planetaria sin precedentes: la crisis financiera.

La manera diligente con que se ha enfrentado el colapso del sistema financiero internacional, nos indica aquello que siempre ha estado en boca de los pueblos, de que: «cuando se quiere, se puede».

Para resolver la crisis climática que tenemos de frente queda poco tiempo. Es necesario vencer todos los intereses particulares, todas las resistencias y todos los obstáculos, si queremos ejecutar el Plan de Acción de Bali y dar una respuesta satisfactoria al planeta y la humanidad, necesitamos que con carácter de urgencia se asuman las tareas del desarrollo económico y social de los pueblos afectados por la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo y los eventos climáticos extremos.

Hoy, señoras y señores, estamos llamados a interponer el interés común por encima del individual, debemos repensar la forma en que nos desarrollamos y cómo nos relacionamos con la Naturaleza. Ningún delegado en esta sala debe refugiarse en los detalles como mecanismo para evadir los compromisos, y este ejercicio de construcción de ciudadanía ambiental responsable debe tener éxito, de lo contrario las futuras generaciones podrían catalogarlo como fallido.

La única esperanza de revertir la actual situación de crisis climática que prevalece en el mundo radica en las decisiones valientes, sabias y oportunas que desde este prestigioso foro mundial podamos proponer y adoptar en la COP16. Los pueblos del mundo aguardan por estas decisiones. Están conscientes que su derecho a una vida digna, honorable y alegre depende de eso. No les defraudemos. Actuemos con justicia, con valentía, con sentido de la historia y con visión de futuro.

Muchas gracias.

Más información sobre el V Foro Latinoamericano y Caribeño de Carbono.

16 de Octubre: Día Mundial de la Alimentación

El próximo sábado 16 de los corrientes, a las cinco de la tarde, estaré en la ciudad de La Vega, donde daré apertura al proyecto de Nutrición Materno Infantil del Programa Solidaridad, iniciativa que se organiza con la participación del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y del Ministerio de Salud Pública.

La ejecución de este proyecto es de gran trascendencia ya que permitirá mejorar el impacto de la intervención del Programa Solidaridad desde la perspectiva nutricional. Esto significa la prevención, control y reducción de las deficiencias de micronutrientes en niñas y niños menores de cinco años, así como la promoción de prácticas saludables de alimentación de las madres embarazadas y lactantes. De igual manera, la promoción del monitoreo permanente del embarazo.

Además, se han incluido aspectos que garantizan una permanencia de esta iniciativa, como por ejemplo, la vigilancia nutricional comunitaria y la puesta en marcha de un sistema de almacenamiento, distribución y logística de suplementos micronutrientes. Desde Solidaridad continuamos tomando iniciativa con actividades de promoción humana que contribuyan, como lo están haciendo, a elevar la calidad de vida de las familias pobres.

Les invito a ver –en vivo y a través de mi blog– el significativo acto que, dicho sea de paso llevaremos a cabo como parte de la conmemoración del Día Mundial de la Alimentación.

Rafael Alburquerque anuncia iniciativa dominicana ante la ONU

El vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, dijo que próximamente el Gobierno de la República Dominicana presentará ante la Organización de las Naciones Unidas una propuesta de resolución sobre la Alianza Estratégica y el Fondo de Cooperación Internacional destinados a la prevención y mitigación de desastres naturales, al igual que a la reconstrucción de lo que fuera afectado por el terremoto en el vecino territorio de Haití.

El Vicepresidente ofreció la información durante el acto de apertura del Simposio “Terremoto de Haití: una Alerta para La Hispaniola”, que se lleva a cabo del 12 al 15 de julio en el Hotel Santo Domingo, organizado por la Sociedad Dominicana de Geología y la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica.

El objetivo del simposio es reunir investigadores claves en áreas tales como geología, tectónica, sismología, geotecnia, ingeniería geológica, ingeniería civil y sismoresistente, así como expertos en las áreas de manejo, prevención y mitigación de riesgos sísmicos, manejo de desastres y emergencias. El evento conmemora el sexto mes del acontecimiento de la tragedia en Haití, por lo cual se inició con un acto simbólico de apertura el 12 Julio en horas de la tarde.

El Vicemandatario, haciendo alusión al impacto de los fenómenos telúricos en la isla, dijo que ”el último sismo de importancia ocurrido en la República Dominicana se produjo el 4 de agosto de 1946, de magnitud 8.1 y fue de los más catastróficos de la historia. En esa ocasión, además de la consabida destrucción y pérdidas humanas que acompaña a estos movimientos, éste vino seguido de un terrible maremoto que borró del mapa a la comunidad de Matancitas, en la provincia de María Trinidad Sánchez. De ahí la importancia que tiene el presente simposio como foro de consultas, del cual podrían surgir los lineamientos y las herramientas que necesitan nuestros países para tomar las medidas adecuadas que permitan mitigar el efecto de tales desastres naturales”.

Puntualizó que República Dominicana y Haití, como vecinos en una misma isla, continuarán estrechando sus lazos de cooperación a fin de lograr la recuperación del pueblo haitiano y tomar, junto a los demás países de la región, iniciativas dirigidas a prevenir y mitigar el impacto de desastres que pudieran ocurrir en el futuro.

Resultados del III Encuentro de Vicepresidentes

El doctor Alburquerque se dirige a los asistentes al III Encuentro Regional de Vicepresidentes. A su izquierda, Hon. Gaspar Vega, Vice Primer Ministro de Belice. A su derecha, Prof. Salvador Sánchez, Vicepresidente de El Salvador. | Foto: Ángel González.

El pasado Sábado 3 de Julio concluyó el III Encuentro Regional de Vicepresidentes, celebrado en Santo Domingo. El producto final fue una serie de acuerdos y compromisos recogidos en una declaración conjunta que abarcó los temas ya anunciados en nuestra entrada anterior.

En esta Declaración, los Vicepresidentes reafirmaron los compromisos asumidos en sus dos previos encuentros -de abril y noviembre del año pasado, ambos en Guatemala- en cuanto a crear mecanismos institucionales que garanticen una mayor transparencia en la administración pública y el combate a la corrupción, por considerar estos mecanismos como la principal herramienta para el desarrollo humano en la región. Y aún reconociendo los avances de cada país en este sentido, se declararon “decididos a fomentar un frente blindado de ética y transparencia”. Además, acogieron con beneplácito la organización del Primer Foro Centroamericano para la Transparencia que se llevará a cabo en El Salvador en septiembre próximo, comprometiéndose, a fin de garantizar su éxito, a coordinar la participación y colaboración de todos los Vicepresidentes y representantes gubernamentales regionales. El foro se fundamenta en la Declaración de Guatemala “Por una Región Libre de Corrupción”.

En relación con el tema central de la Declaración del III Encuentro: la ciencia y la tecnología, los Vicemandatarios recomendaron a los Gobiernos de la Región destinar el 1% de su PIB al fomento del acceso a la ciencia, la tecnología y la innovación. También, exhortaron a la Secretaría General del SICA a reactivar su Comisión para el Desarrollo Científico y Tecnológico de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana para que, entre otras acciones, diseñe políticas regionales, desarrolle estrategias, cree instituciones e identifique fuentes de financiamiento que promuevan la inversión en educación, investigación científica e innovación tecnológica para el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y el mejoramiento de la competitividad sectorial en los respectivos países.

Esta recomendación y exhortación se basa en el convencimiento de los Vicepresidentes de que para resolver problemas apremiantes como la pobreza, la degradación del medio ambiente, la insuficiencia de los servicios de salud pública y la escasez del suministro de alimentos y agua, es imprescindible una nueva relación entre la ciencia y la sociedad. Igualmente, en su certeza de que los gobiernos tienen el deber de reducir la brecha entre quienes tienen y quienes carecen de acceso a las más modernas tecnologías, ya que la sociedad de la información impone desafíos, a la vez que encarna un riesgo si no se cuenta con el debido apoyo político y no se promueve su acceso en todos los niveles sociales. En igual sentido, los Vicemandatarios declararon que la Sociedad de la Información idónea será aquella que atienda los intereses de todas las naciones y pueblos del mundo, asegurando un “desarrollo justo, equilibrado y armonioso, prestando especial atención a las comunidades más deprimidas”.

En este enlace se encuentra el texto completo de la Declaración Conjunta. (Archivo PDF, 3.3 MB).

Por otra parte, los Vicepresidentes expresaron su profunda preocupación ante la vulnerabilidad de la Región frente a los efectos negativos del cambio climático, por los cuales se lamenta la pérdida de vidas humanas, biodiversidad, cosechas e infraestructura, que agudizan los problemas de seguridad alimentaria, patrimonio natural, capacidad productiva y crecimiento económico.

De esta manera, el III Encuentro produjo una segunda Declaración Conjunta, especial, relacionada con esta problemática, que puede encontrarse en este enlace. (Archivo PDF, 256 KB).

Así, otorgaron su respaldo a la alianza estratégica propuesta por el presidente Leonel Fernández para que a través de organismos como la ONU, se establezca un fondo de cooperación internacional destinado a adoptar medidas urgentes de adaptación y mitigación de tales efectos negativos en los países de la Región, así como a prevenir y mitigar desastres naturales.

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