8 de Marzo

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El secretario general de las Naciones Unidas, señor Ban Ki-moon, ha declarado que el lema oficial para el Día Internacional de la Mujer del presente año es “Habilitar a la Mujer Campesina y Acabar con el hambre y la pobreza”.

En nuestro país, esta declaración es mucho más que un lema.

El Gobierno del presidente Leonel Fernández ha venido trabajado arduamente en este sentido en los últimos 8 años. Fruto de políticas sociales adecuadas y de la coordinación intersectorial entre programas como Solidaridad y los sectores Salud, Mujer, Agropecuaria y Educación, entre otros, se han hecho avances significativos, precisamente en los renglones que menciona el Secretario General.

Habilitar a la Mujer Campesina

En los últimos ocho años, el Gobierno dominicano ha llevado a cabo innumerables acciones y programas sociales para beneficio de la población rural.

Diferentes rubros de la agropecuaria, como carne, pollo, huevos, arroz, habichuelas y leche registraron en este período incrementos en su producción de entre un 18% y un 97%. Gracias a la protección de los bosques naturales, y a la reforestación realizada por Plan Nacional Quisqueya Verde, han mejorado significativamente las condiciones de vida de miles de familias campesinas, generando empleos y atenuando los efectos del cambio climático.

Un ejemplo concreto de esta mejoría fue la sustitución, en el caso de 4 mil hogares de Elías Piña y Pedernales, de fogones y anafes por estufas de gas licuado con sus respectivos cilindros. De esta manera se ha avanzado otro paso en la modernización, las mujeres necesitarán dedicar menos tiempo diario a la cocina, a la vez que se contribuye a la protección de nuestros bosques.

Otro ejemplo lo fue el Proyecto de Alfabetización de Adultos de la Región Enriquillo, cuyos participantes fueron en un 90% mujeres, de las cuales un 70% provenía de zonas rurales. Esta sola acción redujo en un 4% la tasa de analfabetismo en una de las regiones en que este indicador era de los más altos del país.

Acabar con el hambre y la pobreza

El Programa Solidaridad, de transferencias condicionadas, fue creado en 2005, con casi 194 mil hogares beneficiarios. Estas transferencias, como su nombre lo indica, son condicionadas, es decir que sólo se reciben mientras el o la titular cumpla con ciertas responsabilidades relacionadas con garantizar la asistencia de los hijos a la escuela y la de los hijos y mujeres embarazadas del hogar a chequeos periódicos en los centros de salud correspondientes.

Existen otras corresponsabilidades, pero éstas son las que contribuyen de modo más directo al propósito del Programa: romper con la transmisión intergeneracional de la pobreza.

En la actualidad, Solidaridad se ha expandido en un 412%, beneficiando hoy a un total de 800 mil familias pobres. De éstas, 610 mil reciben la transferencia Comer es Primero, para la compra de alimentos y todas las familias que tienen hijos matriculados en la escuela reciben el Incentivo a la Asistencia Escolar. Estas 610 mil familias representan nada menos que el 76% de los hogares pobres de todo el país, de acuerdo a datos del BID.

No resulta sorprendente, entonces, que la inversión anual del Gobierno de unos 11 mil millones de pesos en programas sociales dirigidos a eliminar la pobreza, estén dando sus frutos. En 2004 el índice de pobreza en nuestro país era de 43%, al que se le sumaba un 16% de la población en condiciones de indigencia. A finales del año pasado, la pobreza se había reducido a un 32.5% y la indigencia a un 9.3%.

Un dato que pocas veces se menciona, pero que en un día como hoy no debe pasar desapercibido es que dos de cada tres beneficiarios titulares del Programa Solidaridad son mujeres.

Agua y educación para Pedernales

Es difícil determinar –entre agua y educación– cuál es más importante para la supervivencia y el desarrollo de una comunidad. De ahí que esta semana, en compañía de la ministra de educación, licenciada Josefina Pimentel y el director del INAPA, ingeniero Mariano Germán, entre otros funcionarios, el Vicepresidente de la República, doctor Rafael Alburquerque, se trasladó al Sur Profundo para dejar inaugurados dos sistemas de agua potable y un liceo técnico.

Los acueductos fueron rehabilitados y ampliados con una inversión gubernamental superior a 168 millones de pesos, para abastecer las necesidades de los residentes de los municipios de Oviedo y Pedernales. Ambos representan el cumplimiento de una promesa realizada por el presidente Leonel Fernández en el marco de los diálogos populares impulsados por el Gobierno.

Por su parte, la obra de ampliación y remodelación del Liceo Técnico Luis Medrano González incluyó la construcción de cinco nuevas aulas, un área administrativa, biblioteca, dos laboratorios de informática y uno de ciencias, cancha con su gradería, área cívica, salón multiusos, cocina y dos huertos para la práctica de técnicas agrícolas.

Para beneficio directo de 1,330 estudiantes de educación media, la obra contó con una inversión de 28 millones de pesos. Al igual que en el caso de los acueductos, representa el cumplimiento de una promesa del presidente Fernández a la comunidad de Pedernales.

Solidaridad: un medio para el desarrollo humano

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El doctor Rafael Alburquerque definió al Programa Solidaridad como un medio a través del cual se ha suscrito un contrato entre el Gobierno y los hogares pobres, cuyo resultado será el desarrollo humano.

El Vicepresidente se reunió el sábado 4 de diciembre con miles de beneficiarios del Programa Solidaridad de Villa González, Tamboril y del sector Los Salados de Santiago, como parte de los encuentros que realiza con los integrantes de los Núcleos de Familias Solidarias de todo el país.

El doctor Alburquerque dijo que si las familias adscritas a Solidaridad cumplen con las corresponsabilidades de llevar periódicamente a sus hijos a chequeos médicos en las Unidades de Atención Primaria de Salud Pública y los envían a las escuelas, en el mañana estos podrán ser profesionales o técnicos, podrán insertarse dignamente en el mercado laboral y romper así con lo que llamó “la herencia intergeneracional de la pobreza”.

En conversación con hombres y mujeres representantes de las familias, también habló de la importancia de que las embarazadas también acudan a chequeos médicos periódicos como una forma de evitar complicaciones futuras que pondrían en riesgo la vida de las madres.

Encuentros similares se han llevado a cabo en San Francisco de Macorís, Moca, Salcedo, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Este, el Distrito Nacional, Puerto Plata, Azua, Barahona, Neyba, Pedernales, San Cristóbal y Monte Plata.

Por qué estoy visitando las familias de Solidaridad

Durante las últimas semanas he estado visitando a las jefas y jefes de los hogares congregados en los encuentros de Núcleos de Familias Solidarias. Estos núcleos son una forma de organización que reúne unas cuarenta y cinco familias de un mismo sector o comunidad y que, en el caso de estos encuentros, concitan la presencia de más o menos 400 personas.

Hasta el momento he visitado las provincias Pedernales, Barahona, Bahoruco, Puerto Plata y Santiago. Mi propósito es comunicarles personalmente a quienes son titulares de familia ante el Programa Solidaridad, la importancia que tiene su participación activa en el cumplimiento de las corresponsabilidades que contribuyen al desarrollo humano del núcleo familiar, sobre todo en los temas de educación, salud y nutrición. Quise hacerlo personalmente, pues considero que al participar en mi condición de vicepresidente y coordinador del Gabinete de Políticas Sociales, les puedo ofrecer una mayor motivación con respecto a un tema que es de una importancia tan vital para el logro de los objetivos de Solidaridad.

Los encuentros me han ofrecido la oportunidad de intercambiar algunas palabras con personas jefas de hogar, de las que he podido escuchar preguntas y sugerencias acerca del funcionamiento del Programa. Algunas de ellas me expresaron su satisfacción, por considerar que el hecho de que se les invite a “hacer su parte” –como dijo uno de los presentes– significa que el Gobierno le está dando valor al trabajo que sus familias pueden hacer.

Continuaré asistiendo a estos encuentros para, de alguna manera, estar en contacto directo con las familias que integran Solidaridad. Porque, además, tengo la convicción de que sólo juntos: familias, comunidad y Gobierno, podremos construir un mejor futuro, sobre todo para los miembros más jóvenes de los hogares.

Encuentro con Familias Solidarias de Enriquillo

El doctor Rafael Alburquerque, en su calidad de coordinador del Gabinete de Políticas Sociales, participó en un encuentro con los Núcleos de Familias Solidarias del Programa Solidaridad de las provincias Barahona, Pedernales y Bahoruco.

En dichas actividades, Rafael Alburquerque exhortó a los jefes y jefas de las familias beneficiarias a promover el desarrollo humano entre los beneficiarios, mediante la instrucción que reciben en los talleres organizados por el Programa en materia de educación y salud.

Informó, además, que mil 358 millones de pesos serán invertidos en el mejoramiento de infraestructura física, inclusión de personal médico, enfermeras y promotores de salud que ofrecerán sus servicios en las Unidades de Atención Primaria de todo el territorio nacional, lo cual redundará en el desarrollo humano de todas familias beneficiarias del Programa Solidaridad, de transferencias condicionadas.

Actualmente los Núcleos suman 12,500 en todo el país, cada núcleo está integrado por 45 personas jefas y jefes de familias que participan en Solidaridad.