A apretar el acelerador social

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Foto: Presidencia de la República —flickr

El país se ha transformado. Ha cambiado. Ahora en menos de dos horas llegamos a Bávaro y Punta Cana por una superautopista. Para ir a Samaná y Las Terrenas, ya no tenemos que dar todo un rodeo de largas horas por la carrerera Duarte, atravesar San Francisco de Macorís y luego marchar hasta la península. Hoy tomamos la autovía Juan Pablo II y en un par de horas estamos disfrutando de las maravillas de esa zona turística. Si queremos ir a Baní, en menos de una hora lo hacemos y, en la actualidad, si tomamos rumbo a Puerto Plata y la Línea Noroeste, ya no es necesario cruzar Santiago y envolvernos en su pesado tráfico, pues lo haremos por la circunvalación.  Continuar leyendo

16 de agosto de 2014

Conmemoramos, una vez más, la epopeya de la guerra restauradora iniciada el 16 de agosto de 1863, cuando un puñado de patriotas se alzó en Capotillo para expulsar del lar nativo al ejército español que nos ocupaba desde 1861. Fue una gesta no sólo heroica sino también de un fuerte contenido popular. Hombres y mujeres de los estratos más bajos de la población se involucraron en las luchas que hicieron posible que dos años después, en 1865, volviera a izarse el pabellón tricolor en todos los confines del país.

Pero este 16 de agosto también se conmemora los dos años de gobierno del PLD que preside el compañero Lic. Danilo Medina y, por tanto, es oportuna la ocasión para reflexionar y pasar un balance sobre lo acontecido en este lapso. La primera conclusión, que nadie osa rebatir, es la alta cota de popularidad que muestra el actual gobierno y ese respaldo es debido, fundamentalmente, a las políticas económicas y sociales que han sido puestas en práctica.

No obstante la crisis financiera y económica mundial, la que todavía no ha sido superada totalmente, la República Dominicana ha seguido creciendo y para este año se prevé un crecimiento del 5.5% del producto interno bruto, muy superior al promedio que ha sido pronosticado por la CEPAL para América Latina; el desempleo ampliado ha registrado un ligero descenso y las autoridades económicas del país anunciaron que han encontrado empleo casi 200 mil dominicanos; las inversiones extranjeras siguen fluyendo; y se ha preservado la estabilidad de la moneda nacional.

No hay duda alguna que merece un reconocimiento especial el dinamismo emprendido para ejecutar el programa de lucha contra el analfabetismo, que en muy breve tiempo nos llevará a la erradicación de este flagelo, así como el esfuerzo sostenido para la aplicación de la tanda extendida que redundará en beneficio de todos los niños, niñas y adolescentes en edad escolar.

La acción llevada a cabo por el propio presidente de la República de estimular con el crédito a los pequeños productores del campo es otro hito importante que ha contribuido a dinamizar al sector agropecuario y a combatir la pobreza rural.

La pobreza en general y la indigencia han continuado descendiendo, desde que en el año 2004 se puso en vigencia el programa Solidaridad que cubre a más de ochocientos mil hogares pobres en toda la geografía nacional y el comienzo en 2007 del régimen de salud del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

Todos estos logros se han ido alcanzando progresivamente desde que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) obtuvo el poder en el año de 2004, en medio de una profunda crisis que llevó la inflación al 103%, la tasa del dólar a 60 por uno, el desempleo a casi un 20% y a un millón y medio de dominicanos de clase media a la pobreza. Atrás quedó el desasosiego, la intranquilidad, la pesadumbre que nos agobiaron como pueblo bajo el gobierno del Partido Revolucionario Dominicano.

Diez años de gobierno del PLD han mostrado que marchamos con paso decisivo por la senda de la estabilidad, el desarrollo y el progreso, pero sin olvidar que aún resta mucho por hacer, especialmente en el campo de la justicia social. Persistir y fortalecer el combate contra la pobreza y la inequidad social debe ser la segunda conclusión a extraer de este examen retrospectivo que nos imponemos este 16 de Agosto, día de la Restauración, al cumplirse el segundo año del gobierno del compañero Lic. Danilo Medina y el décimo año de los gobiernos del PLD.

170 años de la Independencia

170 años de su Independencia cumple hoy la República Dominicana y cada 27 de Febrero reflexionamos sobre el valor y el sacrificio de nuestros Padres Fundadores. De Juan Pablo Duarte recordamos su firme decisión de crear una República libre y soberana, sus dotes de organizador, su amor indubitable por la Patria, su acrisolada honestidad, su trayectoria sin mácula; de Francisco del Rosario Sánchez rememoramos su intrepidez, su sagacidad para llevar hasta la culminación la obra iniciada por la Trinitaria, su responsabilidad con los compañeros, su martirio en El Cercado; y de Matías Ramón Mella, su arrojo en la puerta de la Misericordia, sus dotes de militar, su servicio en esa lucha de titanes que fue la guerra de Restauración.

En esos 170 años la República ha ido avanzado: ha perdido su soberanía en tres ocasiones; ha experimentado guerras intestinas; ha sufrido desgarradoras dictaduras, pero en cada caída se ha levantado y con paso firme y sostenido, poco a poco, gradualmente, si se quiere, ha ido conquistando nuevas metas, en una lucha incesante por el desarrollo, el progreso, y la justicia social.

Los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) han sido un factor decisivo en la modernización experimentada por la República Dominicana. En el año 2004 el producto interna bruto había alcanzado la cifra de 22 mil millones de dólares y ocho años más tarde, 2012, se encontraba ya en 57 mil millones de dólares; el crecimiento de la infraestructura vial ha sido impresionante, con autovías y carreteras de cuatro carriles que unen las principales localidades del territorio nacional; los programas sociales, como el de Solidaridad, han conducido a la reducción del hambre, la disminución de la pobreza y la indigencia; se ha recuperado notablemente la superficie boscosa del país, gracias a los programas de reforestación; y en la actualidad, se libra la batalla final para erradicar antes de 2016 el analfabetismo y extender hacia toda la población la cobertura de la seguridad social.

En el día de hoy, el presidente de la República, compañero Danilo Medina, nos ha rendido cuenta de su gestión, y en su discurso pudimos apreciar cómo sigue la República Dominicana marchando por la senda del crecimiento y el bienestar.

Lo importante en este día de la Independencia es tomar conciencia de que nunca jamás debemos perder el rumbo que hemos emprendido y que todos juntos debemos continuar luchando para que la República Dominicana y sus hijos puedan decirle a los Padres Fundadores que su obra no fue en vano, que aquí estamos hoy, en pleno siglo XXI, batallando por sus ideales.

Loor a Duarte, Sánchez y Mella. Viva la República Dominicana.

27 de febrero de 2014.

Partido de la Liberación Dominicana: 40 años

Detrás, de izq a derecha: Rubén Cedeño, Antonio Abreu, Juan Bosch, José Joaquîn Bidö Medina, Rafael Alburquerque, Gilberto Martînez, Luis Hernández Fêlix y Manuel Ramón Taveras. Delante, de izq a derecha: Dioscórides Espinal, Pantaleó María Arias, Temístocles Montás, Rafael (Cheché) Luna (parcialmente oculto), Amiro Cordero, Miriam Abreu, Milagros Ortiz Bosch, Félix Alburquerque, Norge Botello, (detrás, oculto) Franklin Almeyda, Luis Lemonier, Emmanuel Espinal, Héctor René González y Bienvenido Mejía y Mejía.

Un día como hoy, hace ya cuarenta años se celebró el Congreso Constitutivo del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Derrocado en 1963, el pueblo y una parte de las Fuerzas Armadas se habían levantado en armas para exigir el retorno de Juan Bosch al poder y el restablecimiento de la Constitución derogada por los golpistas, pero la intervención norteamericana de 1965 impidió que se hiciera realidad esa legítima aspiración de los hombres y mujeres de nuestro país.

A partir de 1966 Juan Bosch se refugió en Europa para reflexionar sobre la democracia. Una democracia por la cual él había luchado toda la vida; primero, desde el exilio, reclamando la libertad conculcada por el Tirano; luego, a su regreso al país, para enseñar a todos el respeto por los derechos fundamentales de la persona humana.

En Europa evolucionó su pensamiento y escribió profundas obras sobre política y sociología, como Composición Social Dominicana; De Cristóbal Colón a Fidel Castro: El Caribe, Frontera Imperial; El Pentagonismo, Sustituto del Imperialismo; y Dictadura con Respaldo Popular.

Regresó a su tierra natal en 1970 dispuesto a transformar al Partido Revolucionario Dominicano, de un partido de masas, de un frente de clases, de una organización circunscrita a luchar por la democracia y la libertad, en un partido de cuadros, de militantes, de liberación nacional, de justicia social. Para tales fines creó dos círculos de estudios, en los cuales incorporó a jóvenes para enseñarles una nueva interpretación de la historia y el análisis científico, sobre la base del marxismo, de los hechos sociales.

Pero, el PRD no pudo asimilar las nuevas concepciones del maestro y eso lo llevó en 1973 a constituir lo que él llamó un Partido único en América. De los círculos de estudio que formó dentro del PRD surgió la simiente que hizo posible la creación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Su organización, su disciplina, su mística, hizo posible que el Partido creciera rápidamente. Apenas 18 mil votos en las elecciones de 1978; 180 mil votos en las de 1982; más de 300 mil en las de 1986 y a partir de entonces, un ascenso sostenido que lo llevó al poder veintitrés años después de fundado.

Hoy, el PLD puede mostrar con orgullo lo que ha hecho por el país y su pueblo en los años que le ha tocado gobernar. Cuando finalice el actual período de gobierno se habrán cumplido veinte años desde que llegó al poder el PLD, y en esos veinte años habrá gobernado dieciséis, manteniendo un desarrollo sostenible, una estabilidad macroeconómica, construyendo grandes obras de infraestructura, disminuyendo la pobreza y la indigencia, y en estos momentos en combate contra el analfabetismo.

Un Partido para el progreso, un partido para la justicia social, un partido para servirle al pueblo.

Homenaje al maestro, fundador y líder indiscutido e indiscutible de nuestro Partido, prócer de la República, profesor Juan Bosch. A usted, al cumplirse los cuarenta años de la constitución de su Partido, el Partido de la Liberación Dominicana, le decimos que aquí estamos en el trabajo cotidiano de construir una Patria mejor, una Patria como la que soñó Juan Pablo Duarte. Podrá haber errores, desaciertos, pero lo mejor del Partido se mantiene firme en los ideales que usted sembró, en el ejemplo de humildad, trabajo y moralidad que usted nos legó.

Hasta siempre, compañero.

El 1ro de Mayo y la Constitución de 1963

29 de abril de 2013: hace cincuenta años fue proclamada por el Congreso Nacional la Constitución de 1963. Por primera vez, en la historia del país se aprobaba un texto que incorporaba los denominados derechos sociales.

Hasta entonces, todas las reformas a la Constitución se circunscribían a reconocer los derechos individuales de la persona humana: la libertad de expresión, la libertad de conciencia y de cultos, la libertad de tránsito, la inviolabilidad de la vida, la libertad de enseñanza, el derecho a la propiedad, etc.

En 1963, ya no sólo se consagran estos derechos sino que también se establecen derechos de naturaleza social.

Examinada en retrospectiva, bien puede sostenerse que la Constitución de 1963 aspiraba al establecimiento de un régimen democrático fundamentado en la justicia social. Al cumplirse cincuenta años de su proclamación, es necesario recordar a las nuevas generaciones que Juan Bosch con esta reforma quiso inaugurar en el país el Estado democrático y social de derecho que debido al golpe de estado de septiembre de ese año sólo pudo plasmarse bajo el mandato del Partido de la Liberación Dominicana y Leonel Fernández, con la Constitución de 2010.

El texto de 1963 fundamenta la existencia de la Nación sobre el trabajo, el cual es colocado bajo la supervisión y protección del Estado, que se obliga a la formación y superación profesional de los trabajadores. Eleva a rango constitucional el principio establecido en el Código de Trabajo de 1951 de “a igual trabajo, corresponde igual salario, sin discriminación de sexo, edad o estado” y reconoce el derecho de los trabajadores a participar en los beneficios de las empresas.

De igual modo, reconoce el derecho de los trabajadores a organizarse libremente en sindicatos y el principio de que son irrenunciables los derechos de los asalariados.

La Constitución afirma que el matrimonio presupone una absoluta igualdad de derechos para los cónyuges, inclusive respecto al régimen económico y exige el consentimiento de ambos esposos para la disposición de los bienes inmuebles de la comunidad; prohíbe a los oficiales y funcionarios públicos expedir certificaciones correspondientes al estado civil de las personas en las cuales se hiciera constar la condición de hijo nacido dentro o fuera de matrimonio y dispone que la ley determinará en cuáles situaciones las uniones de hecho entre personas con capacidad para contraer matrimonio podrán por razones de equidad e interés social surtir efectos puramente económicos similares a los del matrimonio.

El texto constitucional de 1963 prohíbe a las personas morales privadas adquirir la propiedad de la tierra, salvo los casos de terrenos destinados al ensanchamiento y fomento de las poblaciones, la instalación de plantas industriales y establecimientos comerciales, y la instalación de factorías y anexos en las zonas rurales. Por el contrario, las personas físicas tenían el derecho de adquirir la propiedad siempre que fueran de nacionalidad dominicana. Los extranjeros podían adquirirla, pero con autorización del Congreso Nacional, siempre que fuera en las zonas urbanas.

Cincuenta años después tal vez no nos parezca avanzada esta Constitución; pero en la época de su promulgación fue duramente atacada y resistida por los sectores más conservadores de nuestra sociedad.

Fue un hecho verdaderamente revolucionario y al conmemorarse este año el 1 de mayo, Día de los Trabajadores, bien harían nuestras Centrales sindicales recordar que fue en 1963, bajo el mandato del profesor Juan Bosch, cuando por primera vez en nuestra historia adquirieron rango constitucional los derechos de los trabajadores.